Doce largometrajes internacionales y seis de los trabajos ganadores del Festival Internacional de Cine de Morelia se proyectarán en la Ciudad de México del 3 al 12 de noviembre de 2017.

Doce largometrajes internacionales y seis de los trabajos ganadores del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) se proyectarán en la Ciudad de México del 3 al 12 de noviembre de 2017.

Habrá un total de 168 funciones en distintos complejos: Cinépolis Diana, Perisur, VIP Miyana, Plaza Carso y Universidad; además de funciones en la Cineteca Nacional, con presencia de talento; en el Cinematógrafo del Chopo, donde también se mostrarán programas de cortometrajes ganadores de varias ediciones del festival, y en la Filmoteca de la UNAM; además de una función al aire libre en el Parque Pushkin (en la colonia Roma Norte) y otra al aire libre en el Jardín Centenario (en Coyoacán).

Las películas que se presentarán son: Professor Marston and the Wonder Women (2017. dir. Angela Robinson), Loveless (2017, dir. Andrey Zvyagintsev), Call Me de Your Name (2017, dir. Luca Guadagnino), The Killing of a Sacred Deer (2017, dir. Yórgos Lánthimos), Mark Felt: The Man Who Brought Down the White House (2017, dir. Peter Landesman), Suburbicon (2017, dir. George Clooney), Breathe (2017, dir. Andy Serkis), An Inconvenient Sequel: Truth to Power (2017, dir. Bonni Cohen, Jon Shenk), Wonderstruck (2017, dir. Todd Haynes), Jeannette, l’enfance de Jeanne d’Arc (2017, dir. Bruno Dumont), Human Flow (2017, dir. Ai Weiwei) y Rodin (2017, dir. Jacques Doillon).

La programación de Lo Mejor del 15º FICM en la Ciudad de México se podrá consultar en www.moreliafilmfest.com y en la página de Cinépolis. Aquí dejamos nuestras recomendaciones con lo mejor de esta gira:

Los adioses

Basada en una extensa investigación de campo con entrevistas a personas que conocieron de cerca a Rosario Castellanos (Elena Poniatowska, Juan Villoro y Samuel Gordon, etc.) Natalia Beristáin refleja en esta cinta las complicaciones de la vida en pareja además del continuo conflicto que tuvo la escritora mexicana para lograr un balance entre su vida personal y profesional.

Las actuaciones de Karina Gidi como Castellanos y de Daniel Giménez Cacho como Ricardo Guerra (esposo de Rosario) son muy destacables y logran mostrarnos la realidad de las relaciones: un subibaja de emociones. Como Rosario joven está Tessa Ia, quien encarna perfectamente la determinación, sensibilidad y pasión que caracterizaban a la escritora.

La cinta obtuvo el recomiendo del Premio del Público a Largometraje de Ficción Mexicano y sin duda fue uno de los mejores trabajos mexicanos presentados en el FICM.

Loveless

En un tono muy distinto al de otros trabajos del FICM, Andrey Zvyagintsev, director ruso responsable de Leviathan, muestra la realidad de Zhenya (Maryana Spivak) y Boris (Aleksey Rozin), quienes una vez creyeron amarse, pero ya no se soportan. A pesar de ello, y luego de la desaparición de su hijo, se ven obligados a coexistir para encontrarlo.

La crudeza de esta película, ganadora del premio del Jurado en Cannes y nominada a la Palma de Oro, está en las pequeñas confrontaciones, en los diálogos hirientes de esos dos seres que ya no sólo no se consideran, sino que están dispuestos a herirse a muerte.

La película está filmada casi como un thriller; sin muchos sonidos, música y llena de misterio, pero en el centro: esa pareja en la que el amor ha sido desplazado por el rencor, la ira y el odio. Una mirada dura y confrontativa de una familia desestructurada, rota.

Professor Marston and the Wonder Women

Es difícil saber lo que hubo detrás de la creación de La Mujer Maravilla —que ahora tiene rostro de Gal Gadot—, pero esta cinta muestra justo ese proceso: cómo el doctor William Moulton Marston (Luke Evans) se involucró con dos mujeres en una feliz relación polígama que lo inspiró para crear La Mujer Maravilla, al tiempo que enfrentaron el juicio de la sociedad.

Evans, Hall y Heathcote logran una química única en pantalla, y aunque cada uno tiene un rango diferente, se complementan a la perfección.

La película tiene una buena dosis de escenas sensuales: Marston, Elizabeth (Rebecca Hall) y Olive (Bella Heathcote) practican los tríos y el sadomasoquismo: un sutil recordatorio de que una relación diferente, como cualquier otra, debería respetarse. Lo que cada quien haga a puerta cerrada es asunto personal.

Professor Marston… funciona muy bien para conocer el contexto de este cómic, pero sobre todo por enaltecer el poder atemporal de las mujeres fuera de la ficción.

Call me by your name (Llámame por tu nombre)

Si hay un consenso general sobre una película entrañable es ésta. El largometraje dirigido por Luca Guadagnino sigue la historia de Elio Perlman (Timothée Chalamet) y Oliver (Armie Hammer), dos estudiantes que viven un romance durante el verano en la Riviera italiana.

Aunque la premisa sea básica: chico se enamora de chico, lo valioso de Call me by your name se encuentra en el cómo: desde las actuaciones de Chalamet y Hammer que seducen con su simpatía y su dolor, hasta el seguimiento día a día que arma un puzzle discreto y convierte a este amor en una expresión suave y única.

Instalada en unas numerosas películas que parten de la diversidad sexual, el trabajo de Guadagnino es una producción universal, nostálgica y amable que recuerda al primer amor, sus trances agridulces que, al final, terminan por definir quiénes somos y quiénes seremos cuando descubrimos que el amor va más allá de un lindo capitulo veraniego.

The Killing of a Sacred Deer (El sacrificio del ciervo sagrado)

Después de una incursión internacional con The Lobster, Yorgos Lanthimos abandona el lado más amable de las complicadas relaciones humanas y regresa con The Killing of a Sacred Deer, un retrato familiar que mezcla la neurosis y la ambigüedad de lo sobrenatural.

Con actuaciones de Colin Farrel y Nicole Kidman, acompañados por la tensión del personaje de Barry Keoghan, la película de Lanthimos es un puente de depuración a un estilo que se encuentra entre el agrado de los grandes y pequeños públicos: cuando Steven (Farrel), un exitoso cirujano, y su esposa Anna (Kidman), sean testigos de una enfermedad degenerativa que acecha a sus hijos, ambos tendrán que seguir las instrucciones dictadas por el siniestro Martin (Keoghan).

Con una atmósfera de extrañeza, el último largometraje del director griego confirma que la presión y la angustia del espectador es el mayor impulso creativo para su obra.

Suburbicon: bienvenidos al paraíso

No es la mejor película que se proyectó en el FICM, sin embargo, la ineficiente dirección de Clooney, a pesar de todo, sirve de trampolín para apreciar el estilo de los hermanos Coen: la violencia del hombre expresada a través de una serie de eventos desafortunados.

Con claras reminiscencias de Fargo (1996) película y Fargo (2014) serie de televisión, Clooney regresa a los pueblos pequeños para armar un infierno grande cuando una nueva familia de afroamericanos llegue a Suburbicon, el vecindario pulcro y limpio de raza blanca, un evento que irá a la par con la muerte de Margaret Lodge (Julianne More) y las redes de traición protagonizadas por su familia.

La metáfora que usa Clooney, creada desde el guión de los Coen, es interesante y vuelve a revelar el fanatismo, la doble moral y la intolerancia de un Estados Unidos que a más de 50 años de distancia, padece del mismo cáncer. Pertinente en el contexto de su estreno, Suburbicon es un pequeño ensayo que nos recuerda otra vez que todo avanza, todo continua, menos los miedos irracionales y estúpidos del hombre.

Arantxa Luna y Mariana Mijares
Críticas de cine.