El siguiente texto pondera los aciertos y errores de la feria de arte contemporáneo más importante de Latinoamérica, que con esta edición cumple quince años.

La siempre controvertida ZONAMACO cumple XV años de ser la feria de arte contemporáneo más importante de Latinoamérica. El pasado 7 de febrero dio inicio la edición de este año con 160 galerías de 27 países —según los números publicados en la pagina oficial—, más algunos espacios destinados a publicaciones especializadas, instituciones culturales y patrocinadores. Y por si esta oferta no fuera suficiente, alrededor de ZONAMACO orbitan una gran cantidad de exhibiciones en museos, galerías y ferias alternativas que buscan atraer la atención de coleccionistas, galeristas, curadores y artistas internacionales que visitan México con motivo de la feria.


Adrián Fernández, El umbral de la incertidumbre, 2017

Todo este estímulo visual aturde y maravilla al visitante; uno termina por confundir piezas y artistas; por olvidar obras que conscientemente se había propuesto recordar y por registrar muchas otras a las que no había dado importancia… así es el arte contemporáneo; al final, siempre queda la sensación de que mucho de lo visto era prácticamente “lo mismo”. Evitando caer en la simplicidad de “lo bueno, lo malo y lo peor de ZONAMACO” que invariablemente aparecerá como cada año en la red, rescataré tres elementos de esta XV edición: el buen nivel que han alcanzado en estos años algunos artistas y galeristas mexicanos; la solidez del mercado de arte moderno —concentrado en una zona específica del recinto ferial—;  y la casi omnipresencia de la imagen fotográfica como objeto de reflexión, como recurso o como discurso del arte contemporáneo.

Centrémonos en el tercer punto. Entre las galerías de prestigio, las que conforman la Selección General, se puede ver el trabajo de artistas tan importantes como Thomas Ruff (Mai 36 Galerie) y John Baldessari (Marian Goodman Gallery), pero también la sección denominada Nuevas Propuestas, conformada por galerías emergentes, exhibe obra fotográfica muy interesante. Anunciada como una novedad de este año, se presenta en el recinto ferial una exposición colectiva titulada Sample 2018: El aparato ficcional, la cual integra obra de jóvenes artistas que responde al concepto de “la era de la post-verdad”. Aquí, la obra The Brazilian Suitcase (Part 1) del holandés Jasper de Beijer, resulta de lo más revelador, aún cuando su localización impide la articulación con el resto de las obras.


Cristóbal García, Rituales bárbaros, 2017

En esa misma exposición se presenta la serie fotográfica Espuma, todo es antes de la fiesta, de José Miguel Costa Martínez, originario de Cuba. La verdadera sorpresa este año es una mayor presencia de artistas y galerías de esta isla caribeña. Servando Galería de Arte, que representa a Costa Martínez, exhibe en su espacio de la feria la mística serie El umbral de la incertidumbre de Adrián Fernández. Por su parte, GalleriaContinua ha montado un par de dípticos de la serie Un día feliz, en los que el artista Reynier Leyva Novo borra la imagen del comandante Fidel Castro Ruz de lo que en el origen fue una imagen fotográfica. En el espacio de la galería SeanKellyNY se presentan fotografías de gran formato del alemán Frank Thiel, la más interesante de ellas proviene de su serie de quinceañera realizada en 2015, en la Habana: Kiara Isabel & Karla Amelia Soliño González.


Frank Thiel, Kiara Isabel & Karla Amelia Soliño González, 2015

 

En su primera incursión en ZONAMACO, la galería Licenciado presenta la obra fotográfica del colombiano Tomás Ochoa, cuyo trabajo utiliza la pólvora como elemento metafórico en alusión a la guerra insurgente en su país. Proyectos Monclova presenta una serie de celajes de Chantal Peñalosa. En la Galería Hilario Galguera se presenta una pieza en gran formato de Cristóbal García inspirada en los stills de la película Tarzan and the mermaids (filmada en Acapulco en 1948), y otra pieza de Joaquín Segura también de reminiscencia fotográfica. Mientras que la GAM (Galería de Arte Mexicano) presenta, como en otros años, los interesantes ensayos fotográficos de Fernanda Sánchez-Paredes y las intervenciones de textos metafóricos sobre retratos antiguos de Eugenia Martínez.

Resulta ocioso continuar con un recuento exhaustivo de artistas, obras y galerías de arte contemporáneo que tienen a la fotografía como tema medular, pero vale la pena reflexionar y aprovechar el buen momento que atraviesa nuestro país como productor y centro de exhibición de arte. En 2015, los organizadores de ZONAMACO decidieron lanzar ZONAMACO FOTO, una feria destinada supuestamente a incentivar el coleccionismo pero que en realidad contrasta demasiado con su predecesora. El resultado ha sido fallido por diversos factores, entre ellos la desafortunada y controvertida inauguración que se llevó a cabo en los días que siguieron al fatídico terremoto del año pasado. Lo que es indiscutible, es que la variedad y calidad de la obra fotográfica que se presenta en ZONAMACO es muy superior a su versión bizarra que tiene lugar en el mes de septiembre y que comparte espacio con el Salón del Anticuario.


Joaquín Segura, Liquidaciones ideológicas (Mao), 2015

La naturaleza técnica de la fotografía, así como la diversidad de procesos y usos sociales, ha hecho que constantemente se mantenga en tensión con los linderos de lo artístico. Confinarla a un evento como ZONAMACO FOTO no beneficia ni al arte contemporáneo ni a la fotografía; tampoco al público o a los galeristas… (pienso en el surgimiento de los Latin Grammy, en el año 2000, cuando en pleno boom de la música en español la Academia de Artes y Ciencias de la Grabación decidió segregar a estos artistas). El intercambio, el crecimiento y la competencia de los diferentes medios y soportes del arte son necesarios y enriquecedores y esta última edición de MACO, así como la efervescente estela de eventos que la rodean, da cuenta de ello.


José Miguel Costa Martínez, serie Espuma, todo es antes de la fiesta, 2014-2016

 

Héctor Orozco
Curador e investigador de diversos proyectos en torno al arte, la fotografía y el cine. Desde hace una década trabaja en las Colecciones Fotográficas de Fundación Televisa.