La semana del arte en la Ciudad de México tiene lugar del 7 al 12 de febrero. En estos días, dos de las ferias más importantes en Latinoamérica reúnen a artistas, galerías y coleccionistas de todo el mundo. Los propósitos son distintos, pero algunos de los vicios se parecen. Esto es lo que hay que saber antes de visitar Material Art Fair y ZONA MACO.

El circuito del arte contemporáneo que se activa la segunda semana de febrero en la Ciudad de México reúne tanto propuestas creativas jóvenes o emergentes, como las ya reconocidas a nivel mundial. Esta semana marca el inicio del año en el mundo del arte pues más de 50 galerías inauguran su primera muestra y otras tantas se suman a las actividades paralelas que ofrecen dos de las ferias más importantes en México y Latinoamérica. En un par de días, tanto ZONA MACO, que este 2018 cumple 15 años, como Material Art Fair, que va por su quinta edición, definen el camino y los focos de interés. En dos sedes se juntan más de 140 galerías nacionales e internacionales y presentan lo que suponen más significativo del arte contemporáneo para coleccionistas, estudiantes, críticos y público en general.


ZONA MACO de Arte contemporáneo México 2017, Fotografía de Mauricio Aguilar. Cortesía de ZONA MACO.

En todo el mundo existen iniciativas parecidas a estas ferias: Art Basel —un evento que ha crecido de manera importante en los últimos años y que ahora se presenta lo mismo en Hong Kong que en Miami— o Independent Art Fair de Nueva York, son dos ejemplos. La idea de las convocatorias es reunir a gente de todo el mundo en torno a expresiones del arte contemporáneo. En México, tanto Material Art Fair como ZONA MACO se interesan por impulsar la escena cultural del país presentando obra de todo el mundo, al tiempo que responden a los intereses puntuales de cada una. Aunque ambas apuestan por dar visibilidad a galerías y artistas para impulsar el mercado del arte y el coleccionismo mexicano, existen claras diferencias entre una y otra.

Material Art Fair se ha caracterizado por ser un espacio que privilegia lo emergente. Surgió en 2013 por iniciativa de tres galeristas: Brett W. Schulz —actual director creativo de la feria–, Rodrigo Feliz —director de expositores— e Isa Castilla, quien dirige el programa VIP. Cada uno tiene proyectos individuales como galeristas, y esta condición les ha permitido identificar las dificultades que presentan algunos espacios expositivos para poder sumarse a las ferias de arte: ya sea por su historial, la falta de reconocimiento, o la inversión económica que se requiere formar parte de este tipo de eventos. Material Art Fair se encarga de incubar e impulsar galerías y artistas jóvenes año con año, tanto en México como en otras partes del mundo, para que logren integrarse a las ferias de arte más grandes y alcancen el reconocimiento que buscan.

La característica fundamental de Material Art Fair es ser una feria de descubrimiento. Asistir a este evento siempre es una sorpresa tanto para los organizadores como para el público, pues toman riesgos que son impensables para espacios más establecidos o que cuentan con un programa fijo; muchas de las galerías que participan lo hacen con un itinerario innovador. El Espacio de proyectos, por ejemplo, es una sección dirigida por artistas en donde se suelen exponer los trabajos más atrevidos, no solo por las obras en sí sino por la manera en que se presentan.

Material Art Fair 2017. Cortesía de Material Art Fair

Para la selección de galerías y proyectos, el comité de Material Art Fair abre una convocatoria a nivel mundial, pero los miembros que lo conforman cambian cada año, ya que a los organizadores de la feria les interesa que tanto las galerías participantes como los artistas y proyectos que se suman, tengan la posibilidad de ser juzgados con una mirada fresca en cada edición. El comité de este año está formado por galerías que abarcan un margen geográfico amplio: LABOR de la Ciudad de México, Supportico Lopez de Berlín, Andréhn-Shiptjenko de Estocolmo y François Ghebaly de Los Ángeles.

ZONA MACO, en contraste, se interesa por repetir el patrón que le ha funcionado desde su fundación en 2003: para la edición número 15 no se anunciaron grandes cambios ni sorpresas, la selección de expositores se hace a partir de una convocatoria pero parece que, a excepción de algunos nombres, la lista de galerías está predeterminada: se trata de espacios que suelen presentan a artistas como Gabriel Orozco, Robert Indiana y Anish Kapoor, que apuestan por la compraventa de obra como la principal meta de participar en la feria. Por ello es que su público clave es extranjero o pertenece a la élite nacional. Aunado a esto, el esquema para presentar las obras es el mismo cada año: una distribución supuestamente orgánica, en la que se puede ver más de una galería al mismo tiempo; aunque esta misma condición genere inevitablemente un caminar desordenado y atiborrado de información. Más de 70 espacios presentan obra de artistas de renombre nacional e internacional en un booth tras otro. Y, a pesar de que cada sección se divide por colores en el mapa que se recibe a la entrada —según correspondan al arte contemporáneo, al arte moderno o sean de diseño—, es complicado seguir un esquema durante el recorrido. Muchas veces, para quienes no saben a ciencia cierta qué galerías quieren visitar o qué trabajos esperan ver, lo mejor es mantener la mirada en alto y descubrir poco a poco lo que hay sin llenarse de imágenes en el primer vistazo. El evento sucede en el Centro Citibanamex, así que a cada galería la separan muros blancos y las fichas técnicas escritas a lápiz sobre sus obras.


ZONA MACO de Arte contemporáneo México 2017, Fotografía de Mauricio Aguilar. Cortesía de ZONA MACO.

Por su parte, la Feria de Arte Material antes se realizaba en Expo Reforma. En este espacio se proponía un recorrido sin mapa, en donde el visitante caminaba por igual en una galería que en otra; también había muros falsos que dividían los espacios, pero la idea de que se trataba de un todo que sucedía simultáneamente era perceptible. También era un recorrido atiborrado de información como el de ZONA MACO, aunque distinto en la cercanía que se tenía con las obras. Para su quinta edición, Material estrena sede en el Frontón México –un edificio estilo Art Deco, construido en 1929 por los arquitectos Teodoro Kinhard y Joaquín Capilla, que estuvo abandonado por más de dos décadas–. Con esta apuesta, la experiencia del visitante dependerá mucho de la manera en que las galerías se apropien del espacio, pues el Frontón no está pensado para ser un lugar expositivo estrictamente hablando. Esto exige a los galeristas y artistas salir de su zona de confort.

Al final del día, aunque ambas ferias hacen énfasis en la relación con los visitantes y la importancia de presentar arte para todos, existen filtros y parámetros que distinguen a una de otra y que van desde lo económico –la entrada a ZONA MACO cuesta casi el doble que la Material Art Fair– hasta la calidad de las obras que se presentan o la manera en que los asistentes asimilan la información que reciben. ZONA MACO sabe que su público clave son coleccionistas y turistas extranjeros que año con año asisten a la feria; Material, en cambio, busca a un público joven que oscila entre los 20 y los 45 años, mismos que no necesariamente son coleccionistas sino que simplemente sienten interés por el arte contemporáneo y, aunque también quiere impulsar un mercado de arte, lo cierto es que los precios de las obras son relativamente más accesibles pues tratan con compradores que quizá no tienen tanta experiencia, ni cuentan con las posibilidades económicas para hacerse de una colección de obra de la noche a la mañana.

Lost Pendants, Matts Leiderstam, 2016. Fotografía de Andrehn Schiptjenko. Cortesía de material Art Fair.

Si bien todas las ferias de arte son eventos comerciales que se planean como lugares para la exhibición y venta de obra, pensar en ellos como muestras de la escena cultura nacional e internacional es mucho más enriquecedor, pues así se identifica parte de las tendencias que existen en el arte actual. Por ello, en las ferias también se podría generar una convivencia colectiva que no se reflejaría en la cantidad de selfies sino en la manera en que se habla de la visita o según el análisis que se pueda hacer del contenido de cada una. La numeralia en este sentido sólo importaría a los organizadores, pues el número de boletos vendidos está lejos de ser el parámetro del éxito.

Durante la semana del arte, cada evento enriquece la escena cultural desde su trinchera. Material Art Fair hace una labor distinta respecto a otras ferias pues su modelo no compite con ninguna otra en la Ciudad de México, ni siquiera con aquellos espacios que también se interesan por la escena emergente como el Salón ACME –la diferencia principal es que ACME es un espacio creado por y para artistas que no son representados por galerías–. Por su parte, ZONA MACO ha desarrollado una estrategia para difundir el sistema de coleccionismo en México, un logro que ha consolidado el mercado del arte contemporáneo en el país y que permite su crecimiento continuo.


ZONA MACO de Arte contemporáneo México 2017, Fotografía de Mauricio Aguilar. Cortesía de ZONA MACO.

Si bien hay mucho por celebrar en ambos eventos, existe un detalle que podría poner en tela de juicio todo cuanto propagan y es que ambas ferias tienen un programa VIP que segrega al público de la misa forma: en Material existe la posibilidad de una visita exclusiva, antes de que se abran las puertas al público, mientras que ZONA MACO programa fiestas, cenas y reuniones dirigidas a los coleccionistas, galeristas y artistas en el ánimo de hacerlos interactuar. En ese sentido, ninguna de las dos supone una innovación total en cuanto a las ferias de arte, ni mucho menos.

Material Art Fair aparentemente profesionaliza a las galerías y a los artistas por igual y ZONA MACO busca generar cierto prestigio a partir de formar parte del evento. En ambas, sin embargo, descubrimos que hay una pregunta que les incumbe y que no ha respondido aún: ¿todo lo que se presenta ahí es arte?

Este cuestionamiento está para discutirse durante el recorrido de ambos eventos.

ZONA MACO. $275 entrada general.
del 7 al 11 de febrero.
Centro Citibanamex.
Lomas de Sotelo, Col. Hipódromo de las Américas.

Material Art Fair. $150 entrada general.
del 8 al 11 de febrero.
Frontón México.
De La República 17, Col. Tabacalera.

 

María Olivera. Egresada de Literatura en la Universidad del Claustro de Sor Juana.