ciclos: el tacto de la danza en un poema de Anaïs Abreu D’Argence

Anaïs Abreu D’Argence (Ciudad de México, 22 de abril de 1982) es escritora, editora, artesana, artista de libro, traductora e intérprete de imágenes, emociones, ideas y sucesos. Ha publicado de manera independiente los libros de poesía un cordero degollado (2009), dualidad (2012), origami (2015) y peces anaranjados (2016). Formó parte de la Fundación para las Letras Mexicanas y obtuvo también la beca de Jóvenes Creadores del FONCA. Es fundadora y directora del proyecto La Dïéresis Editorial Artesanal, que cuenta con un lujoso catálogo de unos 60 títulos y que presentamos en otro espacio de esta revista.


Twitter: @anaisdieresis

Los siguientes textos constituyen un poema titulado ciclos, queforma parte del libro inédito lo que se pudo ver (así, con las mismas minúsculas que los anteriores).Este libro es el resultadode dos años de trabajo: el primer año con el apoyo de la beca de Jóvenes Creadores (FONCA); el segundo se trabajó en silencio y soledad. Su búsqueda principal es traducir las sensaciones que surgen al tener contacto con otras obras de arte: pintura, performance, música, cine, fotografía, etcétera; pero también las sensaciones que provocan las piezas de arte más personales y cotidianas: un día en que la luz es muy particular, la muerte de alguien cercano, un sueño, la forma de amar a otra persona, etcétera. En ese sentido, ciclos es un diálogo con la pieza de danza llamada antes, creada por el coreógrafo Guilherme Botelho, en 2014. Él mismo describe su pieza como “una coreografía de ciencia ficción sobre la naturaleza humana antes de convertirse en un ser social”.

The choreography resembles a landscape: naked bodies, overloaded with energy, potency and life. A conglomerate of atoms, a pile of joints and ligaments, muscles and flesh, a forest of homo sapiens, with their feet rooted in the ground. They share a common, organic trait, yet they are isolated and evolve each in their own private vital space.

El poema ciclos busca entonces generar un diálogo con la danza a partir de las imágenes, sensaciones, emociones, ideas, etcétera, que surgen a partir del movimiento de los cuerpos desnudos en el escenario.


antes,
guilherme botelho, 2014

 

se abren las costillas
—falanges plúmbagas
se aferran al aire
para salir de la somnolencia
producida por la compresión
o el guante demasiado apretado
quebrándose como un cascarón de mármol
que en un instante se revienta desde adentro

las figuras al salir de ahí
(fuego que se expresa
abre el territorio y desborda)
se contraen desde el vientre
y en espasmos se transforman
ellos mismos en acto sexual

se impregnan de sí
se preñan       se impulsan
se empujan unos a otros para nacer

se interpretan
en el lenguaje gesticular de los músculos
       desde el rito de sus bronquios
       de su pubis que respira —animal violento en reposo—
       del pene que se agita desde arriba como el aleteo de un pez
       de sus pechos que se desparraman y son los huajes en la tierra

*

todo se mueve rápido
la tierra avanza agigantada y cubre el escenario
se hacen montañas
se deslazan ríos
y de las nubes
tormentas como incendios de agua

el sexo es el filo
la orilla o el borde
por el que caminan de puntas
           
*
           
las axilas sueltan carcajadas
delirantes como los gritos de un niño
que no habla mas que con los gestos

habrán de sacudirse de sí
hasta quitarse la piel
del otro —el de antes— que se adhiere

habrá que rasgar
hasta sacarse toda esa mucosa densa
toda esa historia adyacente

casi parece que uno es otro
y que los otros son uno
y hasta parece que todos tienen el mismo rostro
       pero no hay máscaras
       sólo la repetición de muecas
       algo como el mismo dolor en cada cara

*
hacer círculos
separar la columna vertebral de la tierra
desparasitarse del peso
despojarse
salir de la semilla
salir brote
salir
y el agua del río que se avienta hacia todos 
viene sin álveo u obstáculo

entrada
penetración
movimientos hacia adentro
las caderas hacia adelante y hacia atrás
coito
revoltijo de reminiscencias en el tacto
en la superficie del cuerpo
de la memoria del cuerpo
la enfermedad del cuerpo
el lodo del cuerpo

follarse al otro que uno mismo
mata de sí

*

todo esto podría limpiarse con el agua del río
que viene con la fuerza plúmbea del derrumbe
todo le cabe a esa inmensa masa
todo para llevar voraz
oportuna

y en contundencia para no caer
los pies tocan la tierra
hasta meterse a las capas tectónicas
donde vidas atrás
se enterraron todas las cosas que no querían mirarse
desde la entraña

ahí
a su carne movediza
sus huesos  transversales   retorcidos
sus órganos mineralizados
su vientre     su imparable gestación
ahí
habrá que clavarse

un arco desde el coxis hasta el cuello
los pechos se expanden
las tetas de las mujeres
se derraman hacia los costados

en los hombres
el pene descansa sobre los testículos
no hay ni una sola erección
todo cae
todo se desborda más allá de la quietud
momentánea de los cuerpos
el aire se derrama

por el arco de las espaldas pasa el agua
y arrasa con los cadáveres del resto
de los que no quisieron ser otra cosa
sino la opacidad 
o la sombra de sus objetos

se enrabia el agua
se potencia
borbotea
y los cuerpos se defienden desde su firmeza
sostenidos sólo por el cuello
la cabeza y los pies

*

el agua ha terminado de llevarse
todo lo que no tenía raíz

en el suelo quedan
los cuerpos cubiertos por un musgo
una luz verdosa que acaricia todo el escenario

poco a poco
las caderas bajan como un paisaje curvo
visto por un objeto redondo

todos los cuerpos
son el reflejo del agua
se agitan desde el ombligo
y dejan diminutos remolinos
que empiezan en donde otros terminan.

 

Anaïs Abreu D’Argence
Poeta y editora. Es fundadora y editora de La Dïéresis.

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Publicado en: Florilegio