En cada edición, la FIL de Guadalajara se convierte en punto de convergencia de nuevas o jóvenes editoriales, pequeñas o independientes, que intentan encontrar un lugar en el complejo —y en ocasiones voraz— panorama editorial en español. Durante estos días ofreceremos breves perfiles de estos sellos, muchos de los cuales desembarcan por primera vez en nuestras costas. En esta ocasión, nuestro desembarco se lo dedicamos a Impedimenta, una editorial madrileña cuya editora, Pilar Adón, nos cuenta su historia.

¿Podrías contarnos cómo nació el proyecto en el que se embarcaron Enrique Redel y tú?

Impedimenta fue fundada en el año 2007 en Madrid. Enrique Redel y yo primero fuimos pareja, nos conocimos en la Facultad de Derecho. Siempre hemos estado vinculados al mundo de la literatura. Somos grandes lectores. Hace diez años decidimos fundar la editorial. Imagínate unir la labor editorial con una relación de pareja. Todo el tiempo hablamos de los libros, pensamos en los autores. Es una labor absorbente. Pero esa labor tiene una recompensa inmediata: incorporar a un autor o a un libro a tu catálogo. Esa recompensa inmediata puede ser muy adictiva. Es una labor de generosidad: implica compartir. “El libro de un editor es su catálogo”, como dice Herralde. Es a base de perseverancia. El nombre, Impedimenta, proviene del bagaje que suele llevar la tropa, e impide la celeridad de las marchas y de las operaciones.

¿Cuáles son sus autores clave?

Hablaré de las autoras que yo he elegido:

Iris Murdoch, porque me gustan mucho sus mundos filosóficos y académicos. También por la inteligencia de sus diálogos.

Penelope Fitzgerald es una autora que con muy pocas frases, y muy cortas además, consigue llevar al lector a una riqueza absoluta de escenarios y peculiaridades psicológicas. La librería, novela finalista del Booker Prize,  es una sutil aventura librera.

Penelope Mortimer intentó suicidarse y después empezó a visitar a un psicoanalista freudiano. Cuando eso fracasó, se sometió a un tratamiento electroconvulsivo.

Angela Carter, por sus magníficos relatos. Publicamos la mítica colección de cuentos maravillosos protagonizados por mujeres que Carter recopiló para Virago Press.

Edith Wharton decidió abandonar su apartamento parisino para visitar, en seis distintas expediciones, el frente de batalla en que se decidía el destino de Europa, de Dunkerque a Belfort.

¿Por qué les interesa distribuir en Latinoamérica?

Siempre quisimos llegar aquí. Compartimos una misma lengua y los lectores se interesan en los dos lados del océano.

¿Mantienen algún tipo de relación con el libro digital?

Publicamos libros digitales. Pero somos editores de papel porque somos lectores de papel. Tenemos ventas digitales, pero los lectores buscan más nuestros libros impresos. En España hubo una especie de espejismo con el libro digital: vaticinaban el declive del libro de papel. Pero el libro en papel es un invento perfecto. La experiencia de lectura en un libro de papel no es la misma que se da en la frialdad del dispositivo digital. El papel implica calidez. El objeto físico la proporciona. La realidad tangible no existe en el ámbito digital. Con el libro físico tocas el objeto: pastas, páginas. De otra manera no es palpable. Es un asunto de experiencia lectora.


Iris Murdoch
El libro y la hermandad
Traducción de Jon Bilbao
Postfacio de Rodrigo Fresán
Impedimenta
Madrid, 2015
656 páginas.


Penelope Fitzgerald
La librería
Traducción de Ana Bustelo
Impedimenta
Madrid, 2015
192 páginas.


Penelope Mortimer
El devorador de calabazas
Traducción de Magdalena Palmer
Impedimenta
Madrid, 2014
240 páginas.


Angela Carter
Cuentos de hadas de Angela Carter
Traducción de Consuelo Rubio Alcover
Impedimenta
Madrid, 2017
640 páginas.


Edith Wharton
Francia combatiente. De Dunkerque a Belfort
Traducción de Pilar Adón
Introducción de Yolanda Morató
Impedimenta
Madrid, 2011
224 páginas.