Desembarcos editoriales en la FIL.
Editorial Trifaldi

En cada edición, la FIL de Guadalajara se convierte en punto de convergencia de nuevas o jóvenes editoriales, pequeñas o independientes, que intentan encontrar un lugar en el complejo —y en ocasiones voraz— panorama editorial en español. Durante estos días ofreceremos breves perfiles de estos sellos, muchos de los cuales desembarcan por primera vez en nuestras costas. Nuestro cuarto desembarco es sobre Editorial Trifaldi, que fundó y dirige el filólogo y traductor Máximo Higueras, quien contesta a este carrusel de preguntas y nos habla, sobre todo, de sus libros predilectos.

¿Podría contarnos la génesis del proyecto y si buscaban cubrir alguna necesidad editorial o personal?

El proyecto nace en 2005, precisamente el año en que se cumplían los cuatrocientos años de la primera parte del Quijote. Estábamos orientados a esa celebración y la editorial nació con el objetivo de editar ensayos cervantinos que no se hubieran editado desde hace tiempo. Por ejemplo, el primer título de la editorial es Mujeres del Quijote, un clásico de Concha Espina que no se había vuelto a editar desde 1916. Concha Espina es una novelista española, leonesa, muy conocida que tuvo una parcela de ensayista. Y este es un ensayo muy literario: una recreación suya de todas las mujeres que aparecen en el Quijote, desde la mujer de Sancho Panza, Ana Félix, Dulcinea del Toboso por supuesto, la Duquesa. El nombre, precisamente, de la editorial, remite a la Condesa Trifaldi que aparece en el Quijote. Aparece en ese pasaje del palacio de los Duques donde burlan a Don Quijote con una especie de travesti, un criado de la casa que se disfraza de “dueña dolorida”, que es el otro nombre que tiene la Condesa Trifaldi, para requerir del caballero que la salve: es un personaje muy divertido. Entonces, la editorial nació con vocación de rescate de ediciones que habían sido exitosas en el pasado y que, sin embargo, llevaban mucho tiempo sin editarse. Ese motivo inicial ha ido cambiando con el tiempo, a medida que ves que hay otras parcelas que atender.

¿Cómo consiguieron financiar el proyecto?

Fue con un equipo de tres personas y conseguimos financiar los primeros libros. Luego se ha ido manteniendo con altibajos, pero digamos, una editorial independiente como la nuestra tiene que autofinanciarse o conseguir subvenciones y así seguimos. No hemos dado un título espectacular. Mantenemos una línea más o menos soportable económicamente y algunos títulos han sido un cierto bestseller —dentro de nuestros términos— como la obra de teatro de Jean-Claude Brisville, que coincidió con el estreno en Madrid de esa misma obra, de José María Flotats. Precisamente por el apoyo de Flotats y de Brisville, que todavía vive y ya es nonagenario, ese libro vendió mucho. Ese libro tuvo una primera tirada de mil ejemplares y luego se venderían alrededor de cuatro mil, pero eso en una editorial independiente te aseguro que es muchísimo. De hecho, las tiradas que estamos haciendo ahora son de quinientos, seiscientos, y con la colección de poesía menos.

¿Cuáles serían sus cinco libros clave?

El de Mujeres del Quijote de Concha Espina, por supuesto. Fue un libro muy vendido y muy bien aceptado en ese momento. Hubo artículos en periódicos. Ha sido un longseller, dentro de los límites y con muchas comillas. Espina no era feminista en el sentido que se tiene hoy, pero sí que fue una de las primeras mujeres que se divorció, a principios del siglo XX, en España. Era conservadora escribiendo y en su actitud política también, pero en cuestiones de feminismos tiene una cierta militancia. Y esto es una visión de esas mujeres del Quijote, sus trazas, su perfil, su personalidad. La libertad de Marcela, por ejemplo. Es impresionante ese discurso de Don Quijote en el que habla de que todos requieren a Marcela de amores, pero ella quiere ser libre absolutamente y ser salvaje en el campo: una declaración de principios de libertad femenina.

Concha Espina, Mujeres del Quijote, seguido de “Don Quijote en Barcelona”, Madrid, Trifaldi, 2005, 242 p.

El libro De Don Quijote a Kafka es un ensayo extraordinario de Marthe Robert, una psicoanalista francesa que hace una comparación entre el Quijote y El castillo de Kafka. Va analizando lo que ella llama la literatura “quijotesca” que pasa por ejemplo por Joyce, por Kafka, por esos outsiders de la literatura del momento y quienes más herencia tienen de Cervantes en la literatura de hoy. Al fin y al cabo, todos tenemos la herencia permanente de Kafka y de Joyce, y ellos tenían la herencia cervantina. Ella lo analiza desde un punto de visto freudiano, esa interacción entre lo freudiano y la narrativa.

Marthe Robert, Lo antiguo y lo nuevo. De Don Quijote a Kafka, Madrid, Trifaldi, 2006, 322 p.

También destacaría el de Marcel Proust, que son cuatro trabajos de él. Uno es “Sobre la lectura”, un ensayo muy conocido de cómo se formó como lector. Luego un ensayo que fue sacando en el diario Le Figaro que era “La muerte de las catedrales”, y la correspondencia con Madame Strauss, aparte de ese viaje en automóvil que hacen para ver las catedrales del norte de Francia, por Normandia.

Marcel Proust, La muerte de las catedrales y otros textos, traducción de Máximo Higuera, Madrid, Trifaldi, 2013, 156 p.

En novela, hemos sacado una con motivo de los movimientos sociales en España, del quince-eme, en Madrid: El jardín vertical de López Andrada, un novelista y poeta muy conocido en España. El protagonista es un personaje arrojado del mundo porque se ha quedado sin trabajo, ha perdido todos los valores en los que creía y es alguien muy descreído que tiene una crisis psicótica. El personaje simboliza el desmoronamiento de unos valores que se iniciaron en España con la democracia del 78 y que tiene prácticamente un momento de crisis muy profunda en 2014: la crisis económica hace mirar hacia atrás y empezar a dudar del pasado, como suele ocurrir. El propio título remite a ese jardín vertical de Madrid que hizo Caixa Fórum, que es un museo, como una huerta en una pared inmensa. Pero él lo ve desde el punto de vista de un obstáculo, un muro insalvable que no le permite realizarse como persona social.

Alejandro López Andrada, El jardín vertical, Madrid, 2014, 182 p.

También tenemos la colección de poesía, que lleva cuatro títulos, y que pretende dar voz en España a poetas hispanoamericanos y también poetas del Este, poco conocidos, como el caso del primer título de la colección: El mensajero tardío,de un poeta letón que estuvo propuesto al Nobel, Leons Briedis. Es un hispanista en Letonia, ha traducido a Juan Ramón Jiménez, a Alberti, a César Vallejo, y ahora está traduciendo a Rubén Darío. Había que cubrir esa deuda casi moral que teníamos con él, siendo un hispanista tan conocido que no existiera en castellano. Otro título de esta colección es de un poeta interesantísimo que aglutina toda una corriente de poesía conceptual que se está dando en Perú, Uruguay, México, herederos un poco de Gerardo Deniz, de ese neobarroco, también de Néstor Perlongher.

Leons Briedis, El mensajero tardío, Madrid, Trifaldi, col. Ay del seis poesía, 2017.

¿Cuál es su historia en el mercado latinoamericano?

Somos pequeños y las distribuidoras siempre tienen reticencias, sobre todo si hay que cruzar nueve mil kilómetros. En Argentina, por ejemplo, se puso la cosa muy dura cuando Cristina Kirchner empezó a gravar las importaciones. En México distribuimos con FCE y con Gandhi, a través de Amazon y otras plataformas. Nuestro exportador continuo es La panoplia de libros, que es el exportador que se ocupa de todo América Latina.

¿Qué relación mantienen con el libro digital?

Tenemos dados de alta libros digitales en varias plataformas, en Itunes, Amazon. Los títulos más importantes están en formato digital. Hoy día es necesario no perder ninguna oportunidad, tener todas las plataformas cubiertas.

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Publicado en: Ciudad de libros
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