Esta semana arranca uno de los eventos más importantes dentro del circuito del arte, el Gallery Weekend, que desde hace cinco años pretende posicionarse como referente de la difusión del trabajo de artistas y galeristas. Sin embargo, sus mecanismos quizá no sean los más sanos. El siguiente texto los pone a examen.

Desde hace cinco años, Gallery Weekend México activa anualmente un circuito en la Ciudad de México que ha dado a conocer a más de 35 galerías de arte contemporáneo. El proyecto surgió en 2012 como iniciativa de Ricardo Porrero, director creativo y editor en jefe de la revista Código, quien pensó que GW sería una oportunidad para acercarse a las galerías sin complejos y lograr que, tanto especialistas del tema como público en general, disfrutaran del trabajo que están desarrollando actualmente artistas jóvenes de todo el mundo y entendieran la manera en que funcionan los espacios expositivos. En esta edición, por ejemplo, la Galería de Arte Mexicano presenta un conjunto de artistas tanto contemporáneos como modernos que dialogan con el lenguaje del pintor Gunther Gerzso. Machete, por su lado, presenta una exposición individual de Sol Pipkin (Argentina, 1983), que cuestiona el significado del espacio expositivo y permite que el espectador recorra la exhibición caminando, parado y sin moverse, o desde el suelo.


Alexandra Germán, Variante #1 (el cielo), 2017. Cortesía de: Patricia Conde Galería. Tomada de: http://galleryweekend.art/gwm/young-collectors/

En esencia, lo que GW buscaba en sus orígenes era generar una plataforma de comunicación y publicidad para visibilizar a las galerías de la ciudad, y así activar la dinámica económica del mundo del arte. Sin embargo, es imposible no darse cuenta de que el evento tiene lugar solamente en cinco zonas muy específicas y en las que se concentra un flujo importante de turistas o residentes extranjeros: la Roma–Condesa, Polanco, San Miguel Chapultepec, Juárez y, más recientemente, la colonia San Rafael. Por su parte, espacios como MyL Arte Contemporáneo y 1 Mes 1 Artista, ubicadas en San Ángel y en la Colonia Centro respectivamente, no son incluidos a pesar de tener propuestas artísticas interesantes.

La razón detrás de esto es sencilla y el propio Porrero la ha explicado: GW se localiza en el corazón económico de la ciudad. Esto hace al proyecto cuestionable desde un principio por dos razones: primero, porque uno de sus cometidos es descubrir nuevos espacios en la ciudad mientras que el circuito se ha limitado a una geografía muy reducida; y segundo, que el interés monetario que está de por medio en una iniciativa que se anuncia como social o cultural es más que evidente.


Gunther Gerzso, Hechicero, 1988. Cortesía de Galería de Arte Mexicano, tomada de: http://galleryweekend.art/en/gwm/young-collectors/

Bajo esta lógica, participar en Gallery Weekend resulta clave para muchas galerías dada la difusión y promoción que tiene el evento —en la edición del año pasado, sin ir más lejos, se calcularon cerca de 35 mil visitantes en menos de cinco días—, lo cual se traduce en la oportunidad de reunir a grupos de interés, iniciarlos en la importancia del arte contemporáneo y convencerlos del valor particular de aquello que exponen las galerías participantes. Sabemos que no es sencillo abrir una puerta y enfrentar obra que no siempre es discernible a primera vista, y GW ofrece hacer esto con naturalidad. En este sentido, para muchos espacios, el proyecto significa la oportunidad de que los visite un público que es potencial comprador. Por eso quién entra a Gallery Weekend y quién no, importa.

El número de galerías en la Ciudad de México ha aumentado de manera importante en los últimos años. Quince de las que participan en GW surgieron entre el 2012 y el 2016, lo cual sugeriría que efectivamente hay un interés creciente, no solo en ver obras de arte, sino también en adquirirlas. Sin embargo, y aún con cinco años de antigüedad, el proyecto no ha logrado consolidar un escenario en el que la gente no espere al fin de semana del arte para acercarse y más bien visite las exposiciones que los espacios ofrecen durante todo el año de manera cotidiana. Por ello, si el fin es el entretenimiento y fortalecer la idea de que la compra de arte es una inversión a largo plazo, entonces sería importante para GW cambiar la concepción que se tiene de los espacios dedicados al arte y lograr que la gente conozca y se relacione con más proyectos, galerías y propuestas artísticas.

Morten Slettemeás, Sin Título, 2015, Cortesía de Galería Luis Adelantado, tomada de: http://galleryweekend.art/en/gwm/young-collectors/

Dada la estrategia de publicidad actual de GW, es relevante preguntarse por el perfil de cada uno de los espacios que forman parte del proyecto, pues generalmente se trata de los que llevan años establecidos, que tienen una tradición y reconocimiento a nivel mundial y que probablemente no necesiten de la mercadotecnia de GW para subsistir. ¿Cómo funciona entonces la selección de espacios? ¿Qué sucede con las galerías que quedan fuera de este circuito?

Algunas no participan sencillamente porque Gallery Weekend no les ha dado seguimiento. Para formar parte del circuito se tienen que cubrir una serie de requisitos por ambas partes, galería y organizadores, y el proceso de familiarización es largo: los encargados de GW tienen que visitar el espacio interesado y este paso muchas veces ni siquiera sucede. Otros casos quedan fuera porque no alcanzan la cifra económica requerida para ser parte del programa y asegurarse estar en la publicidad del evento o de los diversos medios de comunicación que replican la información y visibilizan el trabajo de la galería al público que hace el recorrido (aunque, en la mayoría de los casos, las galerías participantes no recuperan esta inversión). Hay ciertos espacios, en cambio, que están interesados pero que no están lo suficientemente bien posicionados incluso a pesar de localizarse en alguna de las zonas del circuito; este es el caso de Sismo Galería, ubicada en Celaya 4, colonia Condesa. Se trata de un espacio relativamente nuevo, inaugurado en enero de 2016, que presenta obra de artistas contemporáneos tanto nacionales como extranjeros. El detalle que hace distinta a esta galería es que deciden a quién presentar desde el diálogo: entre los socios de Sismo y los artistas que llegan a proponer su carpeta de trabajo, o que la galería busca por interés.

Emilia Sandoval, Celdilla Desigual II, 2015, Cortesía de Galería Ethra, tomada de: http://galleryweekend.art/en/gwm/young-collectors/

El proceso de selección de galerías participantes en el GW sugiere que la escena artística que presenta este circuito no es más que una muestra puntual de lo que unos cuantos quieren que se vea: artistas, en su mayoría extranjeros, que ya tienen una trayectoria reconocida a nivel mundial. Así, el arte se devela inmerso en el sistema económico y despierta la imagen de que visitar una exposición de Gallery Weekend en realidad es como visitar a una gran tienda. ¿Cómo se pretende activar la economía del arte en el país si el espacio se circunscribe solamente a unos cuantos? El número de lugares expositivos que se unen cada año a este proyecto no es necesariamente reflejo de un interés por lo que sucede en el mundo del arte y mucho menos es muestra de su crecimiento económico, pues claramente se trata de un mundo aislado.

Cabe mencionar que después de lo sucedido el 19 de septiembre, GW se promovió como una estrategia para que el arte ayudara a la reconstrucción del país desde sus posibilidades y, para ello, este año ampliaron la lista de galerías participantes e integraron espacios de apoyo al arte como la Fundación Casa Wabi o SQUASH editions, ambos ubicados en la colonia San Rafael. No obstante, a pesar de estas decisiones,  la manera en la que los organizadores las comunicaron —usando los hashtags #REACTIVAMEXICO y #COMPRAARTE, por ejemplo— hace evidente que sus intereses están más bien concentrados en los beneficios económicos que le puedan proveer a un grupo selecto en la escena del arte contemporáneo en México, e incluso para recuperar los costos invertidos en publicidad, no solo de las galerías participantes, sino de eventos paralelos como PaperWorks y ArtTalks.

Los protagonistas del mundo del arte tendrían que darse cuenta de que, para promover verdaderamente la economía de México, quizás convendría más mirar a los espacios emergentes, preguntarles a las galerías que no forman parte del circuito tradicional qué tienen que decirnos. Ellas probablemente estén en la labor de buscar otras opciones para consolidarse ante la mirada de un público que no encuentra sus nombres en los folletos y mapas de uno de los eventos más importantes de la escena del arte en  México, quizás el más importante si de ventas se trata.

 

María Olivera
Estudiante de Literatura en la Universidad del Claustro de Sor Juana.

 

La quinta edición del Gallery Weekend Mexico se llevará a cabo del 9 al 12 de noviembre. Aquí se puede consultar el programa completo del evento.