La alegoría de la rana

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En J (Sexto Piso) —novela finalista del premio Man Booker en 2014, descrita como “la novela británica distópica de nuestro tiempo” por The Guardian— Howard Jacobson se apropia de la popular alegoría de la rana y el agua caliente y la reescribe de manera espléndida. Publicamos el texto acompañado de una breve nota.


Una rana fue arrojada a una cacerola de agua hirviendo.

—¿Por quién me tomas? —dijo la rana, saltando fuera con elegancia—. ¿Te crees que soy idiota, o qué?

Al día siguiente, la rana fue introducida suavemente, incluso con amor, en una cacerola con agua tibia. Al aumentar la temperatura, grado por grado, la rana disfrutó, flotando letárgicamente boca arriba con los ojos cerrados, imaginándose en un exclusivo balneario.

—Esto es vida —dijo la rana.

Todas sus articulaciones relajadas, felizmente inconsciente, la rana permitió que la cocieran hasta morir.


Nota de la redacción de nexos:

El capítulo de J titulado “Cartas perdidas” que precede al texto “La alegoría de la rana” incluye la siguiente misiva:

24 de marzo de 201…

Queridos mamá y papá:

Aún sigo sin noticias vuestras. ¿Debo aceptar que me habéis abandonado? […] Sé lo que vais a decir. Diréis lo que siempre habéis dicho: “No te dejes llevar por una falsa sensación de seguridad. Recuerda la alegoría de la rana”. Papá, si recordase la alegoría de la rana nunca me quedaría en ningún sitio durante cinco minutos seguidos. Si recordase la alegoría de la rana nunca conocería un momento de paz. Y aquí el agua ha dejado de estar caliente. No está ni siquiera tibia […].

Becky

 

Howard Jacobson
Escritor. Columnista en The Independent y autor de The Finkler Question.

Traducción de Antonio Rivero Taravillo.

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Publicado en: Ciudad de libros, Fragmentos