El buen amigo gigante

El buen amigo gigante
(The BFG)
Director: Steven Spielberg
Género: Aventura
Guionistas: Melissa Mathison (guión), Roald Dahl (libro)
Actores: Mark Rylance, Ruby Barnhill, Penelope Wilton

gigante

 

¿Qué tienen en común libros como James and the Giant Peach, Charlie and the Chocolate Factory, Matilda, The Witches, y Fantastic Mr Fox? El autor: Roald Dahl, cuyo trabajo ha sido llevado al cine por talentosos cineastas como Tim Burton, Wes Anderson, Danny DeVito y ahora, por Steven Spielberg, quien marca con The BFG su primera colaboración con Disney.

La película inicia mostrándonos la solitaria vida de Sophie (Barnhill), quien no tiene papás y habita en un orfanato de Londres, de donde es sustraída por un gigante (Rylance), quien parece detectar que ella no es feliz.

El tierno y milenario gigante lleva a Sophie hasta su hogar, la Tierra de los Gigantes, donde le muestra el trabajo que realiza atrapando sueños y luego repartiéndolos entre la gente que duerme, además de invitarla como huésped a su casa, una gran cueva ubicada en la montaña.

La amistad entre los dos personajes se da de manera natural pues ambos son huérfanos (el gigante no recuerda su origen), además de seres solitarios sin amigos aun cuando existen otros gigantes en el lugar. Este grupo está liderado por Fleshlumpeater (Jemaine Clement), quien continuamente molesta al protagonista por ser ‘vegetariano’, y más cuando se enteran que éste oculta a un “bean”, —una persona— lo que equivale a delicioso alimento para los gigantes.

Sophie empieza a llamar a su gigante compañero BFG: Big friendly giant, y a pesar de su marcada diferencia de tamaño, y por momentos de idioma, ellos encuentran la forma de comunicarse, de relacionarse; además, Sophie lo inspira a ser más valiente y a no dejarse de los otros, sin importar que estos sean más grandes (valiosa lección para los niños).

La película por momentos nos recuerda elementos de Matilda (por el carácter y determinación de Sophie), de E.T. (un niño que se hace amigo de un ser de otro mundo)o incluso de Anita la huerfanita, pues así como aquella pedía ayuda al presidente de Estados Unidos, Sophie debe acudir a la Reina de Inglaterra (Wilton) para evitar que el grupo de malvados gigantes se robe a todos los niños.

Técnicamente, la película es un logro por el look que se logró luego de animar la actuación real de los actores (lo que consigue que olvidemos por completo que este gigante no es real). También gracias al excelente trabajo y expresividad de Rylance, ganador reciente del Oscar como Mejor Actor de Reparto por Bridge of Spies, su primera colaboración con Spielberg.

El descubrimiento de la pequeña Ruby Barnhill es meritorio, pues aunque había participado en la serie de televisión 4 O’Clock Club, seguramente este trabajo le abrirá muchas puertas. Recordemos que Spielberg suele ser un buen descubridor de talento, pues les dio sus primeras oportunidades a Drew Barrymore, Sean Astin, Josh Brolin, Christian Bale y Haley Joel Osment, entre muchos otros.

La película marca también una nueva colaboración entre Spielberg y su fotógrafo: Janusz Kaminski (quienes filman por primera vez en digital); con la guionista de E.T: Melissa Mathison, (quien murió el año pasado y por ello le dedicaron la película), y su reencuentro con su principal colaborador desde hace décadas: John Williams, quien no pudo musicalizar Bridge of Spies por hacer Jurassic World y Star Wars: The Force Awakens.

En definitiva éste no es el mejor trabajo de Spielberg, pero además de resultar entretenida, y conmovedora, El buen amigo gigante es una bonita invitación para atreverse a conocer a otro: alguien que puede tener un color de piel, ojos, o tamaño distinto, pero quien puede convertirse en un “gran” y longevo amigo.

 

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: Cine