Una de las características del balompié es su capacidad para echar a rodar recuerdos escondidos en algún cajón de nuestra memoria. A propósito de la exposición Goles y pasiones. 11 décadas de futbol en México, que actualmente se puede visitar en el Museo del Objeto del Objeto, Luis Miguel Aguilar teje una emotiva crónica partiendo de un puñado de imágenes nostálgicas.
La exposición del MODO (Museo del Objeto del Objeto) titulada Goles y pasiones. 11 décadas de futbol en México es en efecto un viaje al pasado respecto a los equipos, los uniformes, los estadios, las modas, los medios deportivos y por supuesto los jugadores. Al salir de ella busqué para comprarla entre los souvenirs y gadgets una foto de época que no encontré; había otras, en blanco y negro, de los 1970 sobre todo. Poco después recordé que tal vez tendría esa foto en un cuaderno doblerraya que yo habilité de álbum cuando era niño y que a la muerte de mi madre en 2005 mis hermanas encontraron preservado por ella. Tomo de ese cuaderno esta foto que pegué ahí con resistol:

Lo que en cambio encontré en la exposición del MODO respecto a ese para mí maravilloso año futbolero, fue esto, relacionado con el mismo equipo y la foto previa:

Y curioso que en la foto que yo tenía en mi cuaderno escolar doblerraya, por algún motivo no saliera alguien infaltable en ese América campeón del torneo 1965-66: Zague. En la exposición del MODO tomé esta foto, tomada a su vez de la revista Futbol de la que yo fui cliente infalible todos los jueves de mi infancia:

En materia de balones había uno que aún me tocó de niño, cuando todavía se amarraban con una cinta:

Siguió un tipo de balón con el que se jugó el Mundial de Inglaterra 1966:

Este balón convivió durante un tiempo con otro que vendría a desplazarlo, con los gajos ya no rectangulares sino en forma de pentágonos y hexágonos (como el que Zague sostiene en la portada de Futbol):

Balón que por cierto se modernizaría completamente para el Mundial México 70, cuando Adidas tomó el diseño y pintó de blanco y negro los gajos pentagonales y hexagonales. Al rodar daba a la vista un inolvidable efecto de rueda de carreta.
Pero sobre todo la exposición del MODO me trajo un gran momento civilizatorio. Puede llamarse A. de. C. y D. C. Antes de Colmenero y Después de Colmenero, todo a principios de 1970. Fue el paso de un tipo de tacos (hoy tachones) a otros en los zapatos de futbol. Me tocó vivirlo activamente ya que utilicé zapatos con tacos de cuero, como los que aparecen aquí:

Al desgastarse, los tacos dejaban ver su cruda realidad: encriptaban viles clavos que había que recubrir nuevamente como quien los revulcanizara. Varios asociamos el paso al zapato con plantilla de plástico con un exjugador del Atlante, Eduardo Colmenero, quien al retirarse creó una marca deportiva con su apellido:

Colmenero fabricaba a la medida los zapatos de su marca. Iba uno a la calle de Culiacán en la colonia Condesa, donde estaba Colmenero Deportes, y ahí dejaba las plantillas de ambos pies. Semanas más tarde el mismo Colmenero le entregaba a uno su par de civilizados y modernos zapatos con estas palabras: “Ya están, perfectos. Pero para que sean todos tuyos debes dejarlos toda una noche a la luz de la luna en la azotea de donde vivas y hacerte pis” (no lo decía así; usaba la expresión “echarte una” y lo que seguía) “sobre ellos”. Bromeaba Colmenero con esta última recomendación. ¿O no bromeaba Colmenero?
Luis Miguel Aguilar
Poeta, ensayista y narrador. Entre sus libros, Las cuentas de la Iliada y otras cuentas, Pláticas de familia. Poemas y prosas y Nadie puede escribir un libro.
Goles y pasiones. 11 décadas de futbol en México. MODO. Avenida Colima 145, Colonia Roma Norte, CDMX, hasta marzo de 2018.