
La BBC decidió no renovar el contrato del presentador más famoso de la historia, y tendrá que buscar un nuevo protagonista para el programa que tiene el record Guinness de audiencia para un show informativo con la increíble cantidad estimada de 350 millones de televidentes.
La decisión se tomó después de una investigación interna de la BBC que comprobó un altercado entre Clarkson y Oisin Tymon, uno de los productores del programa. La investigación confirmó que el incidente ocurrió el 4 de marzo en un hotel cuando el productor informó a Clarkson que ya no servían comida caliente en el restaurante. El presentador perdió los estribos y golpeo a Tymon en la cara mientras lo insultaba verbalmente. Clarkson se disculpó con Tymon y subsecuentemente se puso a disposición de las autoridades de la BBC.
El Director General de la BBC, Tony Hall, fue quienle dio la noticia a Clarkson. “Es con gran pena que informe a Jeremy Clarkson que la BBC no renovaría su contrato”, dijo. “No es una decisión que tomé a la ligera, y lo hice después considerar los hechos, además de entrevistar a Clarkson y a Tymon”.
Aunque Clarkson no ha dicho nada en la prensa, James May, copresentador de Top Gear hizo una declaración en Sky News, en la que calificó todo el suceso como una “tragedia” y dijo no saber si él se quedaría en el programa. Mientras tanto el tercer presentador, Richard Hammond twitteó “Despedazado es un triste final de una era. Los tres somos idiotas en diferentes maneras, pero juntos ha sido un viaje increíble.”
A causa del escándalo, la BBC detuvo la transmisión de los últimos tres capítulos de la temporada 22. Top Gear es el programa más rentable de la BBC con un valor estimado de marca de 75 millones de dólares y el cambio de programación el domingo por la tarde le costó una caída de 4 millones de televidentes a la cadena inglesa. También existe el pequeño detalle de los compromisos con 214 países con licencias para transmitir el programa.
La situación es catastrófica para todo el mundo, empezando por la BBC, los presentadores de Top Gear, el público y el mundo automotriz, sin olvidarnos del productor Oisin Tymon, que consiguió otro trabajo con A&E, pero que será injustamente odiado por casi 350 millones de aficionados por lo que le resta de vida.



