Todo el dinero del mundo: prioridades monetarias

Todo el dinero del mundo es una cinta sobria, con grandes actuaciones, que logra captar la atención del espectador, sin embargo no hay algo más allá en la película que el valorar la capacidad que tiene Ridley Scott para seguir filmando a sus 80 años.

Todo el dinero del mundo
All the Money in the World
Estados Unidos, 2017
Director: Ridley Scott.
Guión: David Scarpa.
Música: Daniel Pemberton.
Fotografía: Dariusz Wolski.
Reparto: Michelle Williams, Mark Wahlberg, Christopher Plummer, Timothy Hutton, Romain Duris, Charlie Shotwell, Charlie Plummer, Andrea Piedimonte, Marco Leonardi, Roy McCrerey, Kit Cranston, Maya Kelly, Stacy Martin, Olivia Grant, Adam Astill, Andrew Buchan, Charlotte Beckett, Francesca Inaudi, Giulio Base, Olivia Magnani, Maurizio Lombardi.


La última película del laureado Ridley Scott, Todo el dinero del mundo, narra —con algunas licencias argumentativas— el sonado secuestro de John Paul Getty III en 1973. El caso obtuvo resonancia mediática en aquel entonces, porque el secuestrado era nieto de Paul Getty, un magnate dedicado a la industria del petróleo, que ante la demanda de los secuestradores por 17 millones de dólares para liberar a su nieto, dijo abiertamente que no pagaría nada porque en caso de hacerlo, el resto de sus nietos se convertirían automáticamente en moneda de cambio, además de que según confesó después, no creía en el hecho de negociar con secuestradores ni delincuentes.

El caso es históricamente conocido pues se ha tomado como ejemplo del comportamiento avaro que tienen ciertos millonarios, gente dedicada a acumular riqueza a como dé lugar, sin estar dispuestos a soltar un gramo aun en casos de gran dolor familiar como el secuestro de un nieto. ¿De qué sirve tener todo el dinero si no se está dispuesto a ayudar al otro? ¿De qué sirve si con cada acto de avaricia se someten más a la soledad?

La historia original, al igual que la película, tiene por supuesto una moraleja de corte ético sobre la relación que no se debería de tener con el dinero y que nos ayuda a vislumbrar un poco cómo es ese universo que habita el 1% de la población mundial que posee la riqueza del mundo, haciendo también una generalización sobre cómo son esos entes que quizá una persona normal nunca se llegue a topar en su camino.

Todo el dinero del mundo es una cinta sobria, con grandes actuaciones, que logra captar la atención del espectador, sin embargo no hay algo más allá en la película que el valorar la capacidad que tiene Ridley Scott para seguir filmando a sus 80 años. No hay nada excepcional aquí fuera de esto y de la nota sensacionalista que se desprendiera luego de que tras las confesiones que señalaran a Kevin Spacey de acoso sexual, Scott decidiera eliminarlo de la cinta volviendo a filmar las escenas donde éste aparecía dando vida a Paul Getty, sustituyéndolo, en cuestión de días, por el actor Christopher Plummer quien ahora está nominado al Oscar a mejor actor secundario debido a su desempeño.

Esta última película de Scott rompe un tanto con las cintas que han inmortalizado su nombre pues parece una película hecha un tanto por gusto, un tanto por mero hacer pero no hay labor titánica que lo encumbre (tampoco es que sea necesario que todas sus películas lo hagan). Puede cumplir con una labor como ésta y puede más. Y no es que esta sea una película aburrida, al contrario, es entretenida, pero a la vez un tanto intrascendente: no pasa nada si por alguna razón no se logra ver. Todo el dinero del mundo no será un referente fílmico, si acaso servirá más como ejemplo para señalar la difícil decisión de Scott de, frente a la fecha próxima al estreno, volver a filmar las escenas de Paul Getty con otro actor con tal de salvar la imagen de la película y el trabajo de todos los implicados en el proyecto. El director tomó una decisión que, según se dice, le costó 10 millones de dólares extra del presupuesto inicial. En 1973, luego de que muchas cosas sucedieran, el magnate Getty aceptó pagar 2.2 millones de dólares por el rescate de su nieto: el máximo monto deducible de impuestos. Dos diferentes formas de gastar millones de dólares, de solucionar los inconvenientes.

 

Fernando Bustos Gorozpe
Profesor en la Universidad Anáhuac Norte y candidato a Doctor en Filosofía por la Universidad Iberoamericana.
Twitter: @ferbustos.

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Publicado en: Permanencia voluntaria