
En Cuba y Venezuela la gente sí tiene derecho a protestar. Acá nos matan. (@Notiparaco, tuitera colombiana)
No todas las ausencias son vacío, algunas son paz. (@yonosoycarmen)
Los lunares se inventaron para que alguien más los contara, despacito, con amor. (@Guillenucera)
Lo más grande que tiene una mujer es a otras mujeres. (@ErikaDiazFlo)
Los lagrimones de Messi han sido como cuando rompes con tu novia haciendo el drama, y en realidad llevas una relación secreta con otra desde hace tres meses. (@Becaria_)
Pregunta: ¿Siendo colombiano, si ud. pudiera irse a vivir a otro país, se iría? (@aristiyayis) [El 88.5% respondió que sí]
Los abuelos te enseñan de todo, menos a cómo vivir sin ellos. (@Guillenucera)
Había días en los que Clotilde Nicaragua —sin saber por qué— se sentía Caperucita. Sin ir más lejos, tal día como hoy en 1937, se moría de ganas de cruzarse con el Lobo, darle un buen par de bofetadas y pegarse un revolcón con aquel pedazo de leñador. Y no se quedó con las ganas. (@LadyDistopia)
Increíble que las mujeres podamos modificar tanto nuestro estado del ánimo por el aspecto de nuestro cabello. (@elisha_gii)
No canto victoria, pero la tarareo. (@anavicentemora)
¿Existe algún gurú que no diga tonterías? (@mjcaimari)
Me estresa esa gente que menciona tanto a Dios. (@coooketa)
Vericuetosos son los caminos de las musas. (@josetenene)
Ojalá los ojos sacaran fotos. (@Guillenucera)
—Mamá, me duele la incertidumbre.
—Toma agua y ahorita se te pasa. (@AlmaDeliaMC)