
Buenos días, país en que un exdirector del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar pasa de cuidar niños a bombardearlos. (@Natrioshka)
Siento que la vida se puso en modo mamá y me dijo: Ahora sí te voy a dar razones para llorar de a de veras. (@MarlyCorona)
La marihuana es la puerta de entrada a drogas más duras como el fanatismo político. (@AlmaDeliaMC)
De la página en blanco aprendí a hacer aviones de papel. (@igriega_eme)
Mi lugar perfecto para vivir es en una casa de campo en algún pueblo, no muy lejos de alguna ciudad, con animales, con un huerto, con la casa llena de libros y películas y con una cocina muy grande. (QuejicaDona)
Todo eso y un robot que limpie… (@Guashabita)
Algún ser humano responsable puede tomar el control de mi vida, por favor, yo ya no sé qué botón tocar. (@ferreyragu)
Me da miedo que mi futuro dependa de mí, porque lo único que me sale bien es dormir. (@mariarosaf)
No nos vamos a caer, nos han crecido alas en todas la cicatrices. (@NereaNerNerea)
Soy una mujer que no sabe silbar, ni hacer bombitas con chicle, ni describirse a sí misma, entre muchas otras cosas. (@MariaParentesis)
Cuando no me queda más remedio, pido prestado. (@igriega_eme)
Somos el modo en el que improvisamos. (@BufandadeChopin)
Ojalá nos blindaran como a sus palacios. (@igriega_eme, tuitera mexicana)
La reciprocidad, ese paraíso. (@albayvalle)
Les digo que para pendejo no se estudia, es un don. (@elisha_gii)
¿La calle es necesaria para traducir poesía? Bájele al Pernod. (@andrewholes)