Un tren proveniente de Centroamérica entra al país cargado de inmigrantes. Éste, lo saben, será el tramo más difícil, la prueba más álgida, para llegar a cualquiera que sea su destino en Estados Unidos. Lo único que los separa a ellos de su sueño de podar céspedes o lavar loza ganando dólares es un país que se ha convertido en máquina de picar carne.