La directora de comunicación me llamó indignada al ver que aquella muchachita morena y con rastas se estuviera mezclando en esa fiesta. Recuerdo que dijo: «No va con la imagen que queremos proyectar»
confesiones
El débito conyugal
Mis monjas preferidas me miraban distinto y aplaudían con la toca. Y la felicidad de la noche era ya también la tarde y la mañana, o las tardes y mañanas eran también noches. La madre Prefecta decidió hacerme congregante sin merecerlo. Yo acepté.
Hijos maravillosos
Hace unas semanas, mi hermana me decía que en el colegio de sus niños acá en Los Ángeles, hay una actividad llamada “Family Share Day ”. Una vez al año van los papás de un alumno y dicen cosas acerca del niño que normalmente él (o ella) no diría de sí mismo. Por ejemplo, en el caso de uno de mis sobrinos, mi hermana y su esposo dijeron que en ese verano Tomás había pescado una barracuda él solito, que era muy bueno armando Legos, que le gustaba mucho su clase de piano, y que hablaba francés.
Jaime Sabines. Escribir para no desvanecer
Sabines hablaba como escribía, por lo que sus palabras, al ser conducidas a la reflexión del oficio creativo mostraban al poeta pensador, filósofo, ensayista y crítico literario que había detrás de ese hombre que reflexionaba sobre la condición humana. En este libro, la voz interna del poeta charla consigo misma.
Ciudad de libros · Fragmentos · Noticias de Cipango
"Mi adorada Carola:" Cartas de Gustavo A. Madero
Conocemos las cartas que Gustavo A. Madero envió a su esposa Carolina Villarreal, durante más de diez años, gracias a que su nieta, Petra Garza Madero de Romo, las publicó en 1991. La crónica de los últimos quince días de vida de Gustavo Madero se puede leer en este archivo. La componen tres cartas y siete telegramas, enviados a su “adorada Carola”. El intercambio de novedades incluye planes postergados, temores personales, preocupaciones domésticas, incertidumbre política y promesas imposibles.
Tres cartas cochinas de James Joyce a Nora Barnacle
Como ves, tengo todavía algo de poeta. También te regalare un hermoso libro: es el regalo del poeta para la mujer que ama. Pero, a su lado y dentro de este amor espiritual que siento por ti, hay también una bestia salvaje que explora cada parte secreta y vergonzosa de él, cada uno de sus actos y olores. Mi amor por ti me permite rogar al espíritu de la belleza eterna y a la ternura que se refleja en tus ojos o derribarte debajo de mí, sobre tus suaves senos, y tomarte por atrás […]
Cuatro pedradas. El entendimiento lejos del corazón
La Leticia es pareja de muchos años, el cariño es verdadero y espiritual, no hay lugar para traiciones ni perversiones, hay comunión artística, hay sentires comunes por la belleza, por los aplausos, por las precariedades, por la música, pero esto no lo entiende nadie. Solo el amigo lo entiende y lo siente y ya no le recrimina el cambio de rumbo de su vida. Llora con él, lo consuela, y le augura todas las noches de sus vidas iguales y distintas, le promete siempre ser su “compa” para el resto de su vida, sin separarse de él solo el tiempo necesario para dormir.
Shigeru Miyamoto. Príncipe de Asturias
Un niño nacido hace muchos años en la zona rural de Sonobe, a unas cuantas millas de la ciudad de Kyoto, en Japón, acaba de ser reconocido por su trabajo en la industria del entretenimiento virtual con el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades. Shigeru Miyamoto tiene 59 años de edad, pero es […]
Un año en Nueva York. Memorias de un estudiante
Llegué con dos maletas dos días después de mi cumpleaños. Se me ocurrió que era buena idea aterrizar en Nueva York un día antes de empezar clases. Corrí por toda la ciudad para conseguir desde sábanas hasta una cuenta de banco. Y un ventilador, porque era primero de agosto y estábamos a 40 grados. El […]
Ciudad de libros · Ensayo literario
Un respiro en el ITAM: Julián Meza
De Julián se pueden decir muchas cosas: su irrefutable sentido crítico, su manera de evaluar la política (el mejor chiste que alguien ha hecho sobre Calderón lo hizo él); las mordidas voraces y sanguinolentas a las instituciones y su manera violenta de alejarse de todo aquello que le parecía reprochable