Inaugurada recientemente en el MUAC, la exposición Reestablecer Memorias del artista chino Ai Weiwei (Beijing, 1957) exhibe, entre otras cosas, su ready-made político más importante: el Salón ancestral de la familia Wang, un templo de madera de la dinastía Ming. Así, aborda la relación entre el arte y la recuperación histórica, y la importancia de construir una memoria social. La siguiente conversación abunda precisamente sobre algunos de los puntos clave de la exposición, el caso de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa y los problemas que aquejan a la sociedad china contemporánea.