En mayo de 2011, Lars von Trier presentó Melancholia, entonces su más reciente película, en el Festival de Cannes. Acompañado por miembros de su elenco, respondió a las preguntas de la prensa reunida en la croisette. Un periodista, aludiendo al extensivo uso de Wagner en la musicalización de la cinta, preguntó al realizador su opinión sobre la estética del régimen nazi. Lo que siguió fue una diatriba entrecortada que inició con Albert Speer y terminó con la frase “simpatizo con Hitler”.
El escándalo fue mayúsculo y las reacciones no se hicieron esperar. Al día siguiente, von Trier sería declarado persona non grata en el festival de la costa francesa. En la entrega de premios, se reconoció a Kirsten Dunst como mejor actriz por Melancholia y, sin embargo, von Trier no fue invitado. Fue así como el provocador danés fue expulsado del espacio que alguna vez lo acogió como el nuevo enfant terrible y catapultó su fama.
Von Trier, sobra decir, pidió disculpas arguyendo que sus comentarios habían sido malinterpretados y tomados fuera de contexto. Cierto o no, el evento marcó el inicio de un prolongado periodo de silencio por parte de von Trier. De ahí que cuando anunció que su siguiente obra sería una épica sexual de cuatro horas de duración, la expectativa no se hiciera esperar. Von Trier no sólo rompía el silencio —y regresaba a la vida pública— sino que lo hacía con un reconocido reparto y la promesa de una verdadera obra mayor.

Ninfomanía no sólo es el resultado de esa espera —es también un verdadero desastre. Las más de cuatro horas de duración de la supuesta épica pueden resumirse así: un hombre bienintencionado encuentra a una mujer golpeada en la calle, la lleva a su casa para ayudarla y comienzan a hablar. En el transcurso de una noche la mujer —sabremos que se llama Jo— confesará su adicción al sexo y le narrará a su interlocutor cómo es que la búsqueda indiscriminada de placer ha definido su vida.
Podrá sonar interesante —no lo es. Más aún, la inquietante premisa no funciona ni para satisfacer el morbo, porque ni es inquietante y a duras penas es una historia. Lo que tenemos en su lugar son horas en las que von Trier, enmascarado en una catatónica Charlotte Gainsbourg, dialoga con la encarnación de la Wikipedia (Stellan Skarsgård, indecentemente desperdiciado) sobre una amplísima variedad de temas, por ejemplo: Bach, Beethoven y el arte de la fuga; la secuencia de Fibonacci; el cisma de la Iglesia; la pesca silvestre, y la mecánica interna de una Beretta 9mm.
Hay muchos otros temas que se discuten a profundidad, y francamente no importa. Lo importante es que, en lugar de historia, von Trier presenta una cátedra con ínfulas de suma erudición. Como narrativa, los diálogos son de una inverosimilitud francamente risible; como “ejercicio filosófico” es pedante y pretencioso. La promesa de una épica sexual sin concesiones se asemeja más a la adaptación cinematográfica de una cátedra de aeropuerto de Jorge Volpi.
Porque, recordemos, el centro de la historia es la vida sexual de la protagonista. Bueno, pues si escuchar a los personajes dialogar con tono de sínodo doctoral resulta aburrido, las largas secuencias sexuales con las que von Trier los intercala son aún peores. Desde las primeras experiencias juveniles de Jo, hasta un catálogo entero de perversiones en su madurez, la película retrata —o, mejor dicho, pretende retratar— el ascenso y caída de la sexualidad de la protagonista. El problema es que la nutrida compilación de escenarios sexuales, al igual que los diálogos de los protagonistas, tienen la tensión dramática de una línea de ensamblaje. Monótonas, grises, torpemente montadas. Von Trier busca expresar la insaciabilidad de la ninfómana del título secuencia tras secuencia —logrando únicamente despertar un tedio insufrible.
Como podrá imaginarse, existe una contraparte masculina, una figura principal en las narraciones de la protagonista. Podrá imaginarse, sin embargo, que se trata de un personaje fuerte, complejo, capaz de atraer a Jo a lo largo de su vida. Tampoco es el caso. Shia LaBeouf fue la elección de von Trier para personificar a Jerôme, el soporte principal de su protagonista; Ninfomanía también es su historia. Somos testigos de sus cambios: de pedante joven abusador, a yuppie, a abnegado padre de familia. Todo esto sin nada que justifique, que explique, la transición de una faceta a otra. En el estreno de Ninfomanía, LaBeouf apareció con una bolsa de papel en la cabeza. Me parece atinado e ilustrativo —es ésa su verdadera expresividad como actor.
Podría seguir criticando al reparto, pero realmente no tendría mucho caso. El problema principal de Ninfomanía es de fondo: es la autocomplacencia de un realizador que, utilizando un tema polémico como gancho, atrae a la audiencia para faltarle el respeto. El sexo vende, y vende muy bien, pero utilizarlo como estrategia de mercadotecnia para presentar una cátedra difusa, un compilado de capítulos mediocres, es un exceso injustificable. Porque, al final de la película, al espectador no le interesa la sexualidad de la protagonista precisamente porque la protagonista ha dejado de interesarle por completo.
Ninfomanía es posiblemente la peor película de von Trier: lo muestra mediocre tanto en términos narrativos como estéticos. Un enfant terrible que ha envejecido mal. Se ha dicho que esta película cierra la llamada Trilogía de la depresión, iniciada con Anticristo y continuada con Melancholia. Pero son cosas muy distintas que una película sea depresiva a que sea deprimente, y si algo deprime de Ninfomanía es su ejecución. “Mi historia es larga”, dice Jo al inicio de la película; “entre más larga mejor”, dice su interlocutor. Nada más falso. Quien vea esta película podrá expresar el alivio que trae consigo el fin de las cuatro horas de tedio.
* Esta reseña es de la película completa, es decir los Capítulos I y II. El primer capítulo se exhibe actualmente en salas de cine; el segundo, puede encontrarse en servicios pago por evento en línea y será estrenado en salas comerciales en agosto.
Me temo que ha caído de la gracia Von Trier del creador del Articulo, la película no es una obra maestra como es costumbre en el Danes, pero tampoco es una desgracia total. Ojala juzgaran con los mismos parametros peliculas comerciales. Saludos
Me parece infundada e iracunda la opinión vertida, que no es una crítica. Parece que el señor García sólo conoce de cine y nada más. La temática que califica de doctoral, es un soporte para el ensamblaje de la historia y sin parecer pretencioso, son temas de conocimiento general, salvo algunos detalles de anatomía. El desarrollo de los personajes es entimemático, porque sus historias son comunes, salvo algunos detalles de ficción. En esta ocasión, no leí una crítica de cine.
Tenía mayores expectativas y me quedo a deber la película,demasiado lenta y el tono de voz en todo el relato de la protagonista cansa y aburre,la verdad estuvo mejor la compañía con la que iba que la película
Su caòtica mental no me decepciona, esos laberintos mentales que acostumbra en sus cintas son muy de èl. Gustó mucho, vayan, disfruten y hagan sus propias estimaciones.
Amigo, te recomiendo que vuelvas a ver la película. Claramente no la entendiste. Bonito día.
Creo que el artículo no atina a acercarse siquiera a lo que trata la película. Si, de acuerdo a que el lazo narrativo es torpe forzado y por ello pretencioso (que si no fuera ni torpe ni forzado podría ser ilustrativo); pero el contenido de peso de la película no está ahí… si no en todo lo demás. Eso que acá pasa desapercibido como sólo sexo, como algún encuentro que no se comprende con un personaje que se juzga flojo.
Pienso que el logro de la pelicula es hablar precisamente de tantos temas y poderlos hilar con cuestiones sexuales, que al final resultan secundarias; la película comparte el gran hastío y dolor de la protagonista y esa es la emoción que una obtiene al final; vamos no es una película porno. Ahora podremos estar o no de acuerdo en la calidad de la película, pero compararla con un cátedra de Jorge Volpi es un insulto muy inmerecido, de hecho casi nadie se lo merece, excepto Palou, tal vez.
Si al autor de este artículo no le gustó la película, no me queda muy claro para qué la reseña. Habiendo TANTAS películas tan malas, ¿por qué eligió ésta? La crítica me parece más pretenciosa que la supuesta pretenciosidad de la película. Es una reseña oportunista, pues se trata de una película polémica. Claro que a quienes seguimos al director danés estaremos siempre ávidos de leer lo que sobre él se escriba, como, de igual forma, jamás leeremos nada, ni bueno ni malo, que alguien escriba sobre la saga de Crepúsculo. Ahí está el engaño de este autor para engañarnos y llevarnos a su diatriba a la cual poca relación le encontré con la película. Me imagino al pobre de Lars Von Trier llorando amargamente después de leer ésta y todas y cada una de las críticas que siempre, año con año, le vienen importando un rábano.
Muy atinada tu retrospectiva. Veo muchos hipsters atacandote en los comentarios. No todas las peliculas comerciales son malas, no todas las “indies” o como sea que quieran clasificar este tipo de pelicula son buenas. En fin, malisima pelicula. Muy buena critica.
” Lo que siguió fue una diatriba entrecortada que inició con Albert Speer y terminó con la frase “simpatizo con Hitler”. ”
Inglés 1: simpathy no es simpatía, no se traduce así, se traduce como “lástima”. Por favor autor, no te vayas con las noticias propagandísticas hegemónicas y acude al video original para que repares tus falaces párrafos.
También: lee un poco de Nietzche, un poco de Paglia y un poco de Batallie . El problema de quienes hablan de la obra de Von Trier es la aproximación literal y cronológica que le dan a su trabajo (lo mismo pasó con Anticristo). La aproximación ha de ser simbólica, los símbolos son anacrónicos.
Concuerdo con Ramón Santillana, y pienso en Lars Von Trier sintiendo lástima (que no es lo mismo que simpatía: recuérdalo) por la imbecilidad de sus críticos.
Concuerdo con que la forma de hilar usando la retrospectiva resulta forzada; aunque entiendo que es congruente con el planteamiento del autor (si regresamos a Nietzche, Paglia y Bataille) según el cual la mujer tendrá que “confesar” (un poco de Foucault también te caería bien) su historia a un interlocutor masculino (Paglia otra vez).
Ah, y Ninfomanía no es lo mismo que Ninfomaniaca, probablemente pienses que da igual pero… Ya sabes a quién leerte.
En definitiva, no es la obra maestra de von Trier pero que el autor de esta “crítica” pueda resumir la película con la frase (entre otras) “…búsqueda indiscriminada de placer ha definido su vida…” es lo que me hace pensar que no entendió el filme. Para Jo, el sexo no es sólo placer, lo es TODO, por algo se tocan temas que parecen irrelevantes en una película que habla de sexo, y si lo que se esperaba ver eran 4 horas de porno o erotismo no están viendo la película correcta. Ninfomanía es una enfermedad, perversa y para quien la ve en tercera persona podría parecer divertida, pero no lo es, por lo tanto la película tampoco tendría que serlo.
Si el autor dice que entra película en la Trilogía de la depresión, no sólo debió tomar en cuenta para su crítica los personajes que mantienen el diálogo, debió incluir a los padres (sobre todo a la madre) de Jo, a su amiga que se pierde en el camino, etc., pero si es que con esta película von Trier cierra la Trilogía de la depresión me parece perfecta.
Francamente creo que no entendiste bien la película o solo lo que quisiste, no considero tu artículo como una crítica, parece un comentario personal que sigue sin entender el transfondo de la historia. No considero que sea la obra maestra de Lars, pero sí la que más polémica ha causado, y la que mayor difusión ha tenido.
1. No considero que sea pedante, hay que tomar en cuenta que el personaje que hace Skarsgård, no se trata de cualquier hombre, es un bibliofilo, es decir: una persona obsesionada con la lectura, por ende sabe de muchos temas y/o cosas, hay películas como las de Allen que sí tocan temas más filosóficos e intelectuales, esas hasta podrían ser un poco más pedantes.
2. Considero que el tema del sexo es importante dentro de la película por el hecho de que el personaje de Jo solamente vive para ello, no se trata de hablar de la vida de Jo, ni de Jerome, ni de los otros personajes, sino hablar sobre lo que ocurre cuando se tiene un vicio como el sexo y la forma en la que trastorna la vida de la persona.
3. Explicar todo lo que hay sería ver la versión original que dura 6 horas, según tengo entendido, hay que tomar en cuenta que la cinta de 2 horas es una versión recortada, habrá que esperar a que salga la otra, si es que sale.
Yo también esperaba mucho de la cinta y no recibí lo que esperaba pero la pregunta que me hago siempre es ¿las últimas películas de grandes directores son las mejores? Por supuesto que no, tenemos directores grandes como Hitchcock, que sus últimas películas ya no eran las mejores pero seguían siendo buenas, pero eso no nos debe de hacer que tengamos una percepción errónea del trabajo de una persona, en muchas ocasiones sí sus últimos trabajos son los mejores, pero ya vimos que con Von Trier no fue así.
Creo que un director no se define por lo último que sale de él, sino por todo el trabajo que ha hecho, todos podemos meter la pata en un momento, creo que esperaste mucho de la película y tu decepción fue total, tanto puede ser la mejor película del director como la peor.
Lamentablemente la película parece pasarle por encima al autor de esta crítica. No le hace justicia a la película que sí, a mi entender, puede considerarse como una buena sino excelente obra de von Triers, no tan solo sobre el sexo al que se refiere el título, si no también sobre la sexualidad y sobre el ejercicio dialéctico. Una narración intercalada que, no sólo educa a través de la ironía, sino que al mismo tiempo denuncia la pretensión de la elite racional que pretende entender todo y poder ver todo sin tomar puntos de vista, sin pasar juicio y sin tener su propia afección ante “lo otro”.
Ya se estrenó la segunda parte de la película. Quizá viendo el filme completó el autor de esta reseña pueda hacer una crítica coherente a la obra en su totalidad y no sólo a un fragmento que, dicho sea de paso, fue censurado.
La mención de Jorge Volpi es totalmente innecesaria y pretenciosa.
Buenos comentarios, película para la basura, francamente pésima, quizá la intención fue buena pero el resultado pésimo
película más mala en mi opinión el cineasta quiso reivindicar a la mujer en toda la extensión de la palabra, pero logró lo contrario, 5 horas perdidas al ver las 2 cintas