Moana: Un mar de aventuras (E.U.A., 2016)
(Moana)
Directores: Ron Clements y Don Hall
Género: Animación
Guionistas: Jared Bush y Ron Clements
Actores: Auli’i Cravalho, Dwayne Johnson y Rachel House
Moana no es una princesa, ella misma lo especifica, ella es la hija del Chief Tui (Temuera Morrison), el líder de la isla de Motunui, un lugar situado en las islas del Pacífico Sur en donde reina la calma, la paz y la armonía entre los habitantes.
A pesar de vivir en medio del Océano, Moana —cuyo nombre significa océano extenso y profundo en hawaiano— y los habitantes de Motunui tienen prohibido navegar más allá del arrecife. Los demás acatan cabalmente la prohibición, pero desde niña esta protagonista siempre ha tenido una conexión muy especial con el agua y no quiere alejarse.
En ese sentido, uno de los distintivos de la película es que el océano se vuelve un personaje más, y el equipo de animadores que lo hacen lucir real, lo dotan de personalidad y encanto.

Cuando la isla de Moana se ve amenazada, plantas y animales empiezan a morir debido a una maldición ancestral desatada porque el semi dios Mau robó el corazón de Te Fiti —diosa de la Tierra—, motivada por su abuela Tala (Rachel House), la joven se propone salvar su hogar aventurándose en el Océano en la búsqueda de Maui.
Así inicia la odisea de esta protagonista que, a diferencia de otras princesas, no cuenta con príncipe ni interés romántico, vestido largo, hada madrina o animalitos que la ayuden en su misión, de hecho, la criatura que viaja con ella —un gallo de nombre HeiHei—, más que ayudarla, entorpece su viaje.
Otro de los atributos de la cinta es Maui (voz de Dwayne Johnson), quien por momentos antagoniza la misión de Moana, pero por otros, gracias a mini Maui, un tatuaje que actúa como conciencia y tiene vida propia, intentará ayudarla a restaurar el corazón de Te Fiti.
Por momentos, Maui recuerda al genio de Aladdin, no es coincidencia, primero porque los directores de la cinta son los mismos, pero también porque el animador Eric Goldberg —quien fue el responsable de animar a aquel genio que cobró vida gracias a Robin Williams—, supervisó la animación a mano del ‘mini’ Maui.
Sin duda, una de las razones que hace a las cintas de Disney tan memorables es la música, Moana cuenta con un equipo conformado por el ganador del Tony y creador del fenómeno “Hamilton”: Lin-Manuel Miranda; el compositor ganador del Grammy y responsable de la música de Tarzan y El Rey León: Mark Mancina y el fundador y líder de la banda del Sur del Pacífico Te Vaka: Opetaia Foaʻi, que en conjunto logran animadas melodías que no sólo van acordes a esta isla y a sus personajes; sino que, como debería ocurrir en cualquier buen musical, avanzan la historia.

En los últimos años Disney casteó para sus personajes femeninos a famosas actrices de cine y teatro: en Tangled tuvieron a Mandy Moore, en Frozen a Kristen Bell e Idina Menzel y en Zootopia, Ginnifer Goodwin dio vida a la conejita Judy Hopps, sin embargo, para Moana el estudio tomó una ruta más arriesgada: hizo un casting abierto para jóvenes provenientes de las islas del pacífico y así encontraron a Auli’i Cravalho, joven hawaiana en la que los productores encontraron a la heroína perfecta. Después de escucharla cantar, no hay duda de que Moana no pudo tener mejor protagonista.
A nivel técnico la película número 56 de Disney, y la primera por computadora para Clements y Musker, sorprende por el tono, el color y la profundidad que se logran en el mar, los escenarios y hasta en el nivel de detalle de los vestuarios, pero sobre todo, destaca por recordarle a las niñas y jóvenes de todo el mundo que no se necesita de una corona, de un príncipe o de muchos recursos para ser determinado y perseguir los sueños.
Este 2016 ha sido un gran año para las cintas animadas y no cabe duda que la carrera para los Óscares en esta categoría estará muy reñida —hay 27 cintas en competencia—, pero gracias a su inspiradora historia, sus hermosos paisajes e incomparable música, Moana será de las mejores contrincantes.