Maternidad y redes sociales

Las “Momzillas” son madres que usan un grupo de Facebook con el fin de integrarse como una comunidad de diálogo y apoyo. Aunque en ello hay una dosis de vanidad, no son millenials obsesionadas con su propia imagen publicando selfies, sino mujeres que buscan resolver dudas sobre los cuidados de un recién nacido, su alimentación y, en general, sobre distintos temas para la crianza de sus hijos. No son temas menores. En este espacio, poco a poco se ha tejido una red de apoyo entre mujeres de una misma generación y en circunstancias de vida similares. En este caso, la red social cumple con una labor de cohesión real entre algunas mujeres en México. El grupo demográfico va aproximadamente de los 25 a los 45 años, y, aunque empezó como un grupo de clase media alta, actualmente, con 8000 miembros, hay ya un poco de todos los sectores sociales.

redes-sociales

La maternidad es uno de los roles más confusos que puede adoptar una mujer en su vida. Su personalidad, y todo lo que la vestía de sujeto independiente, es desmantelado y sustituido por las necesidades de un bebé. Además, el conocimiento que implica la crianza se ha restringido al ámbito privado de la casa, e históricamente ha sido un tema de mujeres para mujeres, transmitido de generación en generación y de madre a hija. Las “Momzillas” crean un espacio de comunicación –y un centro de información– similar, en el cual es un logro haber creado una puerta de acceso a un gran diálogo y con múltiples participantes.

El grupo empezó en 2013 como un grupo entre amigas y amigas de las amigas de Maru Monroy y Heike Söns (quienes idearon esta conversación). Poco a poco creció, hasta rebasar los límites de una pequeña comunidad con un interés básico en común. Ahora, sin embargo, con 8000 integrantes, la comunidad es tan grande que, lo que hubiera podido tener de distinta, resulta en una confirmación del status quo mexicano, en el que predominan las lógicas católica y capitalista. Recientemente a una de las madres se le ocurrió criticar el hiper consumismo asociado con el Día de Reyes y fue públicamente linchada por su atrevimiento a cuestionar la felicidad de los niños imbuida en recibir muchos regalos.

En principio, la dinámica del grupo se trata a compartir dudas con una comunidad y solidarizarse con las preguntas y problemas de los demás. Los padres son bienvenidos en la comunidad y, aunque no es claro cuántos son, hasta ahora no le leído un sólo post de un hombre, las voces dominantes son las de las mujeres.

Imagino que la maternidad en otras décadas era diferente en México: familias más numerosas, vecinos amables, sin segundos pisos, tantos coches o violencia. En un lugar así, se puede suponer que las madres primerizas vivían el día a días mucho más acompañadas por otras mujeres, las cuales les transmitían conocimientos y las ayudaban con las tareas prácticas de la vida en casa. Pero la realidad de las familias ha cambiado, y no es raro el caso de una misma persona que se debate entre trabajar, cuidar a los niños, limpiar, cocinar. Así, da la impresión de que la maternidad se ha vuelto una vivencia solitaria además de que, por lo menos durante los primeros tres meses de vida de un bebé, es normal que las nuevas madres se queden en casa y se aíslen un poco. Entonces, la ventana al mundo puede ser la computadora; para compartir los detalles y logros diarios con gente que está en una situación similar que la suya.  Al mismo tiempo intentan entender de qué se trata ser mamá: ¿Tener un trabajo estable y proveer a los hijos o quedarse en casa a cuidarlos de cerca? ¿Alimentarlos exclusivamente  de leche materna o con fórmula para poder despegarlos más pronto de tu cuerpo y regresar a trabajar? Así, los primeros meses de las mamás se llenan de dudas, dudas y más dudas.

En la dinámica de este grupo, si a cualquier hora del día tienes una situación complicada, lo puedes postear y en cuestión de minutos alguien ya te envió consejos útiles. Por ejemplo, en una ocasión, una mujer preguntó a las 3.00 am qué hacer con la fiebre de su bebé: dudaba si darle un Tempra o si mejor meterlo a la tina con agua fría. En pocos minutos, por lo menos 15 personas desconocidas la aconsejaban. En el diálogo entre las “Momzillas” se puede palpar el nerviosismo y la inseguridad con las que las madres preguntan detalles. Es evidente que un espacio así es la oportunidad para que la madre no solamente se sienta acompañada, sino también más segura en su decisión.

En este sentido, el apoyo más radical e interesante que se ha dado entre las “Momzillas” es el que respecta a la lactancia materna. Discutir este tema ha representado una labor educativa en el contexto de un sistema cultural patriarcal, que se asquea por los pechos descubiertos de las mujeres que amamantan a sus bebés. Este apoyo y red de información que no toma como la única opción la opinión del doctor, es una muestra de las posibles subversiones pacíficas de hábitos que se pueden lograr desde la ciudadanía. Hay que recordar que la lactancia representa una batalla ideológica y de mercado a nivel internacional; poderosos corporativos trasnacionales como Mead Johnson (Enfamil), Abbott (Similac) y Nestle (Gerber Good Start) han hecho su labor para que la población infantil mundial tome fórmula.1 Es una manera más que ha encontrado el capital privado de someter a la salud y, como efecto dominó, ésta y el biberón son impuestos casi desde el hospital a los recién nacidos.2 Por lo tanto, una madre nueva necesita de mucha determinación, información y apoyo para dar leche materna a su crío. De hecho, recientemente, el gobierno mexicano prohibió que las compañías de fórmula regalen muestras de fórmula y objetos promocionales de las marcas en los hospitales para subir los índices de lactancia en el país, ya que en México solamente una de cada siete mujeres da leche materna a sus bebés, lo que representa el índice más bajo en América Latina.3 El diálogo entre las “Momzillas”, demuestra que puede ser fundamental, porque a partir de la experiencia personal, muchas mamás asesoran a aquellas madres primerizas que luchan con los primeros días o primeros meses de la lactancia. La apoyan y le cuentan de primera mano que efectivamente la lactancia es un es de los procesos vitales más complejos, para los que nadie te prepara. Los consejos y la solidaridad realmente parecen ayudar a las mamás a tener más paciencia consigo mismas y con su bebé.

Poco a  poco, en los posts del grupo se empezaron a abrir otros temas de género, más relacionados con la pareja que con la crianza, y empezaron a surgir temas más oscuros como el constante maltrato que reciben algunas de estas mujeres. Cuentan que hacen el esfuerzo de pasar todo el día en la oficina, recoger a los niños a la escuela, jugar con ellos, ir al supermercado y llegar a casa a limpiar y lavar platos. Después de una jornada muy cansada, lo que reciben de su pareja son insultos o reclamos sin sentido: una casa más ordenada o una cena más rica, entre otras cosas. Cuando la mujer ya no puede más con esta devaluación, se desahoga y pide opiniones a las “Momzillas” con la esperanza de encontrar posibles soluciones a su situación. En pocos minutos hay 50 respuestas aconsejándola. En el mismo sentido, en el grupo de posts anónimos empezaron a salir las agresiones físicas de las parejas. Las razones son lugares comunes del macho: porque saludó a un ex novio o porque simplemente lo desobedeció. Estas mujeres narran su sorpresa, lo postean y salen otras 60 opiniones, consuelos e  incluso asesorías legales. “No te dejes”, “Toma fotos de tus golpes”, “Ten el contacto de mi abogado.” Estos posts son casi denuncias, pues finalmente narran con detalle una agresión y un acto de violencia doméstica, mientras alertan a una comunidad de que alguien está en un posible peligro.
           
Casi tres años después, el ejercicio ciudadano que son las “Momzillas” ha crecido mucho en integrantes y en funciones: ahora también es un espacio mercantil que ha organizado bazares, festivales y pláticas relacionadas con la educación y la lactancia. Con estos cambios, la calidad de las conversaciones en el espacio virtual también se ha transformado e incluso se podría decir que se ha deteriorado. Las diferencias de opinión ya no se tratan con argumentos y respeto, y los insultos entre miembros aparecen cada vez más seguido. Tal vez sea porque hay demasiadas personas en un foro sin moderadores que controlen a los participantes y el tono de los comentarios. Con todo, el gran logro de este grupo ha sido volver visible en un espacio el trabajo invisible que implica la crianza, además de generar un sentimiento de comunidad y empatía en una estructura social sin jerarquías. Valdría la pena recuperar los elementos más valiosos de las pláticas en “Momzillas” y pensar en llevarlas a una plataforma estructurada en donde la conversación entre determinada comunidad continúe, aunque de manera ordenada, temática, archivable, y que se pueda consultar a largo plazo. Como tantos, éste un ejemplo de nuevas prácticas que el espacio de la red nos provee.


1 “La fórmula infantil es una industria de $8 billones de dólares anuales. En todo el mundo se invierten presupuestos millonarios para convencer a las mujeres que es mejor y más conveniente dar biberón y fórmula a sus bebés.” http://on.nrdc.org/1NksWYv

2 “En el contexto norteamericano, “expertos en salud pública le solicitan a los doctores y a los hospitales que no distribuyan regalos de las marcas de fórmula y muestras de fórmula. Sin embargo, las compañías de fórmula encuentran vías para hacer marketing de sus productos en los hospitales en EUA. Estudios demuestran que la distribución de fórmula dentro de los hospitales resta importancia a la lactancia materna ya que se percibe que los doctores apoyan el consumo de fórmula.” http://bit.ly/R9Oy4c

3 http://bit.ly/1Twf6pX

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: Ensayo literario

Un comentario en “Maternidad y redes sociales

  1. Estimada Jimena,

    A pesar de tu espiritu critico (parece que era lo que esperaria Nexos para publicarte) creo que tienes una vision muy limitada de Momzilla. Momzilla representa una comunidad diversa. Desde las catolicas recalcitrantes hasta las que cuestionan el consumismo: es una plataforma para platicar y conocer los distintos puntos de vista. Qué lastima que transmitas una visiòn tan limitada y contradictoria a la vez. Que tengas un muy buen día. Ana Lorena Gurza.

Comentarios cerrados