Marchar por México

“¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!”, “Alive they were taken, alive we want them back!”, gritan desde el domingo estudiantes de Cambridge. Estudiantes mexicanos, británicos, españoles. Estudiantes internacionales. Estudiantes.

Para tomar las calles de Cambridge no hace falta más que tomarlas, sin miedo, sin violencia, sin tránsito de autos, sólo levantar las pancartas: “Mexico, the world is watching you”, y enfrentarse a los rostros sorprendidos que las leen, y que entienden o no, pero mantienen la sorpresa. El paseo dominical a la salida de la iglesia, de los colleges o entre los puestos del mercado no puede ser el mismo si un grupo de estudiantes con globos blancos marcados con el número “43” y fotografías de rostros en blanco y negro decide marchar gritando “¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!”, “Alive they were taken, alive we want them back!”.  Hoy Cambridge-Mexico Solidarity unió sus consignas a las de otras organizaciones a favor de los derechos humanos en Londres. El tema: EPNnotWelcome.

Había que inflar 43 globos –uno por cada estudiante desaparecido en México el 26 de septiembre– que flotarían en el cielo sin sol del Reino Unido al final de la marcha, pero no había suficiente helio. Había que iniciar al mediodía, pero el grupo aún era pequeño. Había que gritar consignas, pero no se sabía cuáles. El frío viento invernal echaba a volar los globos blancos antes de que la marcha iniciara; una estudiante se angustia, otra responde: “No te preocupes, es sólo un símbolo, ellos nos ven”.

Peter Nixon
Peter Nixon

Marchar en domingo en Cambridge no es como marchar en domingo en México. En Cambridge no se marcha. A la plaza se va a comprar vegetales orgánicos, pasteles homemade y partes para bicicleta, no se va a hacer rituales ancestrales, escuchar organilleros, saludar a la bandera y menos a protestar.  “Do you want to know what is happening in Mexico?” Sí, no, no, no, sí. No todos aceptan la información en fotocopias. La gente camina de prisa, pero quienes se detienen quieren saberlo todo. Quiénes son estos estudiantes, quiénes son esos otros estudiantes. La gente lee las pancartas: “43 students still missing, where are they?” ¿Escuelas rurales con estudiantes que desaparecen? Para los habitantes de un tipo de cuento de hadas –en donde sus estudiantes tienen las condiciones necesarias para desarrollar su creatividad y hasta para ganar premios Nobel– quizá esa otra historia, la de un remoto lugar imposible de pronunciar, sea la increíble.

El grupo finaliza la protesta frente al City Council. Cherilyn, Rebecca y Natasha  .gritan las consignas en español y se acercan a la gente que pasa para explicar en inglés por qué protestan. Son británicas, se especializan en temas de América Latina y son parte de los iniciadores de Mexico Solidarity. “Muchos británicos han dejado de percibir México únicamente como un destino turístico paradisíaco; consideran que los hechos de violencia son lamentables y que ya no es seguro ir a todas partes”, opina Natasha. Ella ha vivido en México y sabe de las distancias geográficas, pero también culturales : “Los medios han difundido noticias sobre la situación de violencia en el país, aunque muchas veces de manera sesgada o parcial. Esto no facilita el buen entendimiento de los problemas locales y sus posibles consecuencias en el corto y largo plazo… Una parte de la población británica no está al tanto de los hechos de violencia ocurridos en México”.

En septiembre del año pasado 43 estudiantes mexicanos –los de las fotos ahora en las espaldas de estos otros 20 estudiantes internacionales– marchaban en un pueblo mexicano por mejores condiciones educativas. Aquí, en este pueblo inglés que alberga estudiantes desde hace ocho siglos, no se protesta por mejor educación, esta es una de las universidades de mayor prestigio y más antiguas del mundo. Aquí, donde llegan los mejores estudiantes de todas partes del planeta, se protesta por los que no pudieron seguir protestando allá, en un pueblo mexicano en donde las protestas tienen mayores consecuencias que miradas curiosas. Allá, en un pueblo cuyo nombre pocas veces había sido tan pronunciado internacionalmente.

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En el contexto de la visita de Estado del presidente de México Enrique Peña Nieto a Londres, Cambridge-Mexico Solidarity firmó, junto con otras organizaciones británicas a favor de los derechos humanos en el mundo, una carta dirigida Primer Ministro británico David Cameron para solicitar que los políticos en Reino Unido aborden el tema de la violencia generalizada en México.

Al enterarse de la desaparición de los 43 estudiantes en Guerrero, estudiantes y académicos de la Universidad de Cambridge provenientes de diversos países, así como residentes del condado interesados en la defensa de los derechos humanos en América Latina, decidieron formar el grupo Cambridge-Mexico Solidarity. “Nuestra indignación ante la impunidad del Estado mexicano y la falta de justicia para los estudiantes y sus familias nos motivó a crear el grupo”, recuerda Tanna. Entre los objetivos de éste se encuentran despertar conciencia sobre la violencia en México, demostrar solidaridad con las familias de las víctimas y con la población mexicana en general, así como organizar actividades académicas sobre el tema.

En el marco del actual Año de México en el Reino Unido, la organización busca influir en los debates parlamentarios y las decisiones del gobierno británico respecto a la forma de interactuar con México y sus políticos. Una de las acciones en este sentido fue entregar una carta al ministro parlamentario de la ciudad de Cambridge, Julian Huppert. la organización  también ha realizado tres manifestaciones en Cambridge, así como actividades artísticas y una conferencia dictada por la investigadora de University College London, María de Vecchi, sobre la historia de la desaparición forzada en México.

Crear conciencia es el objetivo. Protestar es sólo una parte. Seminarios, conferencias e información. Organizarse y organizar. Crear conciencia en donde México es igual a vacaciones y un cartel publicitario en el tube con ruinas mayas y mar Caribe a todo color, en donde México es una sala con códices y serpientes de jade en el British Museum, más uno o dos buenos restaurantes. Crear conciencia.

Ayer ocho estudiantes de Cambridge suspendieron sus agendas académicas   y tomaron un tren a Londres para unirse a alrededor de 200 personas frente al parlamento. Ayer los turistas que paseaban por Westminster escucharon algo más que el sonido del Big Ben.

Natasha Tanna.

 

 

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Publicado en: Crónica