El escritor argentino Eduardo Sacheri fue galardonado con el Premio Alfaguara de novela 2016 por La noche de la usina. El jurado destacó que se trata de “una novela coral, ágil y emotiva, con muchos ingredientes de lo mejor del thriller y el western. Pampa y política, tiempos muertos de vida cotidiana y diálogos muy vivos, con un trasfondo crítico lleno de suspense en el que la rabia fecunda es compatible con el humor más fresco”. Presentamos un fragmento del libro.

A veces habla la gente, en el pueblo, de la noche de la Usina. Pero siempre de manera parcial, confusa e inconexa. En general se refieren a dónde estaba cada quién, a qué hicieron durante el apagón y la tormenta, a lo que pensaron cuando se enteraron de que había sido un sabotaje, a lo que sospecharon después con respecto a los culpables. Pero nadie puede contar la historia completa. A intentar abarcarla, con sus pormenores, sus antecedentes y sus consecuencias. Son demasiados hilos enredados. Se supo de un periodista de Buenos Aires que viajó hasta O’Connor con la idea de indagar en el asunto. Se quedó varias semanas pero terminó volviéndose con las manos vacías. No fue falta de voluntad de los testigos. Más de uno se sentó largamente con el forastero a contarle lo que sabía. Pero ese es el problema. Aunque junten a todos, aunque eslabonen con cuidado obsesivo todas sus palabras, sus recuerdos y sus sospechas hay cosas que quedan sin saber, sin explicar y sin entender.
No es porque sí que sucede esto. Es porque los que saben la historia son apenas unos pocos, un puñado de personas. Y son los que estuvieron. Los que la pensaron, la prepararon y la llevaron a cabo. Y aunque están entre nosotros, y son parte de nosotros, fingen saber lo mismo que el resto. Es extraño. Uno podría pensar que en un pueblo chico como O’Connor no hay modo de guardar un secreto. Y sin embargo la noche de la usina es un secreto. Un secreto a medias, es verdad. Un secreto hecho de cosas sabidas y confundidas a propósito, o por azar, o por las dos cosas.
Eduardo Sacheri
Escritor. Es autor de Esperándolo a Tito y otros cuentos de fútbol, Aráoz y la verdad, El secreto de sus ojos, Papeles en el viento y Ser feliz era esto, entre otros libros.