La habitación higiénica (poemas del Premio Gilberto Owen 2018)

El poemario de Mercedes Luna Fuentes (Monclova, Coahuila, 1969) Elogio a la incomodidad (Siglo XXI, UACH, 2011)fue celebrado por Raúl Zurita como una apuesta única que reinventa para siempre el poema de amor, “entre los libros más extraños, fuertes y fascinantes de la reciente poesía hispanoamericana”. Desde ahí la obra poética de Luna Fuentes ha sido incluida en numerosas antologías de amplia circulación, como Sombra roja: diecisiete poetas mexicanas (2016), hasta dar con los siguientes poemas merecidamente premiados.

La siguiente selección pertenece a La habitación higiénica, poemario ganador del Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen Estrada 2018 (categoría Poesía), convocado por el Instituto Sinaloense de Cultura. De estos versos se desprende una lectura de la maternidad en todas sus aristas, desde el aislamiento hospitalario del parto hasta la casa familiar donde la voz lírica convive con sus hijas. Surgen también, sinuosas, las formas que toma esta casa, en un espacio confinado, una habitación poetizada siempre desde la experiencia del dolor y del amor, la conciencia del cuerpo y de la intimidad.


detrás de una ventana
hecha de cuadros que parecieran desprenderse unos de otros
el rostro           observa

enfebrecidas luces de autos
se entretejen sobre él
           red en movimiento
las luces iluminan del mentón a los labios
           de los labios a los ojos
                   dos aviones en llamas que caen
                   uno del verano           otro del invierno

ahora gira
y se adentra en un carbón nebuloso

                           el dormitorio
dentro 
toma su vestido
          lo extiende sobre la silla
como puente colgante iluminado           late

el rostro dirá entonces mientras observa incandescente
que no extraña las palomillas enloquecidas 
revoloteando farolas
ni las copas de vino que duplican cuellos de fuego

        lo privado de la alcoba es público ante los recuerdos
        y lo público
        no se acomoda nunca           de forma tranquila
        en los cajones de la intimidad

§

de un extremo a otro
cuenta los pasos desde la cama hasta la ventana
de la cama al mueble de caoba
como reina que sostiene en su cuello
diamantes negros de la libertad

ella guarda en el alhajero
algo
semejante al quejido de una niña bajo escombros

§

 

apagados de ti en el interruptor general de sus ojos

 

esta acometida eléctrica que es el cuerpo
un lugar no seguro
un lugar absoluto para amar

para decir
soy el instructivo básico para el abandono
soy todos los cableados en el antebrazo
           que buscan la mañana

soy acometida o carne que se activa
con el avance de su propio peso muerto

§

 

surge un abrazo entre las paredes ardientes
el espejo registra               no pierde detalle
describe los brazos que han llegado    y envuelven
un doblez de rodilla

el cuerpo
que descansa la mitad del tiempo en esa alcoba
es un actor que sueña con método

deambula en aeropuertos        en el mundo que son los pasillos de espera
rechaza leyes     decretos        para luego regresar

de esa forma vive
de esa forma se pregunta
cuáles son los estadios las esquinas fragmentadas de su cuerpo         
                                    que se armarían con un instructivo
del anhelo

§

descendientes

 

son dos gotas de mercurio
cada una
intuye de la temperatura de la otra

esta percepción es un espejismo que las modifica

una relación fraterna que se convierte en una sola cosa
algo incómodo que confunde
;como el sonido de la guitarra clásica
         a veces imita a un piano
         otras a un poema extraño
         que a veces imita el parpadeo de su desnudez
de sus dos cuerpos perfectos

 

Mercedes Luna Fuentes
Poeta.

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Publicado en: Florilegio