La gran apuesta

La gran apuesta (E.U.A., 2015)
(The Big Short)
Director: Adam McKay
Género: Drama
Guionistas: Charles Randolph y Adam McKay
Actores: Christian Bale, Steve Carell y Ryan Gosling

https://www.youtube.com/watch?v=DjISznh8zEE

Plagada de una jerga económica apabullante, The Big Short,  película de Adam McKay, intenta reconstruir la crisis hipotecaria que en el 2008 hizo tambalear el modelo económico norteamericano: cientos perdieron sus casas, su empleo, sus ahorros. Sin embargo, ninguno de los culpables pagó por esto.

Basado en el libro homónimo escrito por Michael Lewis, el relato se centra en la vida de unos cuantos actores que en su momento, supieron predecir la explosión de la burbuja económica que se estaba generando y decidieron apostar contra el mercado, pues los involucrados en el ahora escándalo, no lo veían venir.  Los banqueros y la gente de Wall Street estaban seguros y cegados por el obscurantismo de los términos y productos financieros creados por ellos mismos, que no lo previeron, se regodeaban en el confort monetario que brindaba el tomar riesgos en el presente, sin asomarse al futuro. Fue ahí donde algunos vieron la oportunidad e invirtieron, y es ahí donde la película sucede.

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La cinta juguetea entre el drama y la comedia para hacer de este largometraje algo más que un mero asunto bancario, pues como se evidencia desde el inicio, los tecnicismos empleados son tan sombríos y lejanos del conocimiento común, que pueden llevar el asunto al aburrimiento. Por esto McKay decide romper la cuarta pared en diferentes ocasiones. Abre paréntesis pedagógicos para, de la mano de celebridades como Anthony Bourdain y Selena Gómez, explicar los conceptos clave con que se especulaba en este nicho financiero.

A pesar de las actuaciones brillantes (Christian Bale, Steve Carell, Ryan Gosling y Brad Pitt) y de la complejidad argumentativa con que se expone la historia, The Big Short es una película que se mantiene a distancia con el espectador (no con todos) pues se trata de otra historia excesivamente estadounidense que no llega a ser realmente significativa para un público que permanece ajeno a estas problemáticas. Sin duda el trabajo de McKay y de todos los involucrados es fino a nivel técnico y cinematográfico pero la temática no ayuda, es inevitable sentirse ingenuo frente a lo que se expone en la pantalla. Hay quien podría sugerir que precisamente la película juega una especie de remedo con la realidad: todos los días los bancos nos hacen sentir ignorantes con sus términos y fórmulas mientras continúan enriqueciéndose; y que en este sentido no es importante comprender los conceptos que McKay intenta detenerse a explicar, para entender lo que pasó en aquel año y lo que sigue sucediendo en la actualidad. Y aunque esto es medianamente cierto, la película falla al suponer que los espectadores de otros países están familiarizados con lo ocurrido, que pueden dimensionar la situación aún a pesar de los tecnicismos, razón que ha dividido la recepción pues mientras a muchos les ha gustado, otros se han sentido defraudados frente a  un tema que no han alcanzado.

Si bien The Big Short es una gran ejecución cinematográfica y un punto alto en la carrera de McKay (quién antes había hecho comedias medianas como Anchorman), lo cierto es que adolece de carisma común capaz de enganchar a más de la mitad de la sala. La apuesta por un nuevo estilo que, incluso se da el lujo de delimitar los hechos reales a como son ahí narrados —en una suerte de metaficción—, ha mermado otros aspectos de la cinta. Unas cosas por otras.

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Publicado en: Cine