La semana pasada ofrecimos un perfil de este poeta singular. En esta ocasión, recibimos un poema de circunstancia, escrito al calor de la reconquista del poder de los talibanes, en traducción de Arturo Dávila.
La caída de Kabul
empacadores de alfombras langostas caníbales piojos
la cabeza se convierte en piedra la luna se dibuja
fuera de su pozo y decapitada en una ráfaga de polvo
minutos antes de las promesas de evacuación de
flores de papel fruta sin gusanos ¡pan!
durante dos décadas una serie de estatuas van y vienen
artillería compuesta de despojos y vientos en contra
carretas de bueyes con sultanes de dialectos medievales
todo es cuestión de renunciar
películas cosméticos opio calzado militar
el mayor Demonio del mundo acaba de
entregar sus vicios en un gran intercambio de fotografías
la historia se escribe en colchones con pulgas
¿recuerdas la carroña soviética?
¿recuerdas al gran Buda de Bamian?
cinco mil años desde que los arios murmuraron
los Vedas en el Hindu Kush y hoy
nada más que una inversión de sistemas y valores
carteles de muchachas rubias pelando paredes ensangrentadas
jóvenes soldados de Iowa City engañados
obsesionados por el papel que desempeñaron
desmembrando el cadáver de la Reforma del progreso
¡Yihad! ¡Muyahidines! ¡súbanle al volumen !
las torres gemelas fueron destruidas por luciérnagas
una molestia de modismos y herejías
monstruoso analfabetismo de las mentiras de las redes sociales
verborrea y aire tatuado múltiplos del Cero
¡Balkh, el lugar de nacimiento de Rumi, se rinde!
el presidente de EU. sufre de trastornos de estrés postraumático
una pantalla de colores aleteo de diplomáticos chinos
usando máscaras envenenadas una radiografía de la Noche
¿de qué sirven los bombarderos invisibles y los drones?
hormigas rojas contra hormigas negras ¡civilización!
mendacidad del general Petraeus y la CIA
operativos que perforan como topos a través de la tierra
nada es sólido y nada es sagrado
¡el Amado! las huríes vistiendo burkas en Chicken Street
sí, hoy es el día del Paraíso y el Gehena
arriba y abajo y para siempre!
15 de agosto de 2021
Versión de Arturo Dávila

Ilustración: Diego Molina