Jóvenes alienígenas: Cómo enamorar a una chica punk

Título original: How to Talk to Girls at Parties
Género: Ciencia ficción
Director: John Cameron Mitchell
Guionistas: Philippa Goslett & John Cameron Mitchell basados en la historia corta de Neil Gaiman
Elenco: Elle Fanning, Alex Sharp, Nicole Kidman, Ruth Wilson

https://www.youtube.com/watch?v=y-Qyo1W-Ey0

Aunque el título en español no sea muy acertado, Cómo enamorar a una chica punk seguramente remonta a una comedia romántica, a una típica historia en la que un joven ingenuo no sabe cómo aproximarse a una chica. Y se podría decir que eso sí pasa en esta película, sólo que la chica en cuestión no pertenece a este planeta.

Con esta premisa John Cameron Mitchell, director de Hedwig y la pulgada furiosa (2001), Shortbus: tu última parada (2006) y Al otro lado del corazón (2010), tiene en sus manos una historia originalmente concebida por el prolífico escritor inglés Neil Gaiman, responsable de Stardust, American Gods y Coraline, y cuyo relato es tomado por Goslett y Cameron Mitchell para crear un filme de jóvenes, música punk e inconformidades con el sistema.

La historia tiene lugar en 1977 en Croydon, cuando Enn (Sharp) —quien aún no entiende mucho del amor pero sí de música—, buscando una fiesta junto a sus amigos —el nerd y regordete John (Ethan Lawrence) y el alto conquistador Vic (Abraham Lewis)—, llegan por accidente a una casa con sonidos muy extraños. Es ahí, en los primeros 15 minutos de película, cuando todo se convierte en un extraño viaje tecnicolor que incluye a seis diferentes clanes alienígenas (cada uno con distintos atributos y colores) que están en la Tierra para absorber algo de experiencia y luego regresar a sus hogares y comerse a sus hijos.

Fotografías: Cortesía Corazón Films

En una puntada divertida, estos seres —que tuvieron que dejar sus planetas por sobrepoblación y mal uso de recursos naturales (ahí te hablan, Thanos)— eligieron Croydon, porque el centro de Londres estaba ocupado para el jubileo de la reina.

De este modo, si se entra en convención, la película resultará un viaje entretenido y singular. Pero advertencia: si hay reticencia —o reservas— para ver a sexys alienígenas en trajes de lycra, con algunas deformaciones y con particular gusto por el sexo anal, sería mejor abstenerse.

En la fiesta, Enn conoce a Zan (Fanning), una joven que aunque pertenece a otro planeta, tiene un problema “muy humano”: siente que no encaja y quisiera probar y conocer muchas más experiencias de lo que su clan le ha permitido.

El protagonista le asegura que en el punk podría encontrar lo que busca (la sola manera en que ella conjuga la palabra “punk” bien hace que valga la pena la película), y luego de que Zan consigue un “permiso especial”, él tendrá 48 horas para mostrarle lo que hace especial a la Tierra (hot-cakes incluidos).

Además del humor, otro de los aspectos que más destaca de esta cinta es el elenco, liderado por Sharp y Fanning, pero que se complementa con inusuales actuaciones como la de Nicole Kidman como Queen Boadicea, una promotora de un antro y del punk (y que está convencida de que Zan podría ser cantante) y Ruth Wilson (conocida y premiada por la serie The Affair) y que aquí da vida a la líder de uno de los clanes más kinkys.

Por supuesto la película incluye un soundtrack que complacerá a los amantes del punk, aunque podría resultar estridente para alguien que no está en el mood.

Pero la verdadera valía del cuarto trabajo del también actor de series como Girls y Mozart in the Jungle está en la sensibilidad de mostrar a una joven cansada de sólo observar, de sólo consumir lo que le han dicho que debe consumir, y que ahora quiere tener una participación activa. Una joven con una enorme curiosidad y capacidad de asombro y que, a través de sus ojos, nos permite ver las cosas de otra manera. Además, tanto Enn como Zan están en contra de pensar igual y aceptar lo que les han decretado sus respectivas sociedades, algo con lo que casi cualquier joven podría identificarse.

Y aunque halla fallas —sobre todo en el asunto del canibalismo—, en el filme de Cameron Mitchell aplica bien una de las frases que le dice Zan a Enn: “Hay contradicciones en tu metáfora, pero me conmueve”. Resulta inspirador querer generar un cambio, recuperar la curiosidad por el mundo, y a la vez recordar que podemos encontrar gente con intereses similares para acompañarnos en el viaje, aunque sea dentro de este planeta.

 

Mariana Mijares
Crítica de cine.

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Publicado en: Permanencia voluntaria