México ha vivido un proceso gradual en materia de reconocimiento de derechos humanos. La agenda impulsada por la sociedad civil ha derivado en un mayor compromiso de las instituciones públicas en el respeto y promoción de los derechos de las personas, tomando como eje rector la Reforma Constitucional del 10 de junio de 2011.

El 17 de mayo de 2010 fue decretado el Día de la Tolerancia y el Respeto a las Preferencias. Así aceptó firmarlo el entonces presidente, Felipe Calderón, y no como se había acordado con funcionarios federales y activistas. Calderón tuvo temor de pronunciar la palabra homofobia y nunca logró referirse a los derechos de la población LGBTTTI (Lésbico, gay, bisexual, transexual, transgénero, travesti e intersexual).
Como refiere el activista y periodista, Antonio Medina, el decreto estaba en los términos propuestos por la Organización de las Naciones Unidas y la Organización Panamericana de la Salud: sería el Día Nacional contra la Homofobia. Ya había sido revisado por asesores de Secretaría de Gobernación y de la Presidencia de la República. Calderón estuvo de acuerdo con los términos de la redacción del decreto en su totalidad, pero de último momento cambió el título. De este modo, el Día de la Tolerancia y el Respeto a las Preferencias quedó tan general y ambiguo como la postura del gobierno panista.
El 21 de marzo de 2014, el presidente Enrique Peña Nieto derogó el Día de la Tolerancia y el Respeto a las Preferencias, y en su lugar estableció el 17 de mayo como el Día Nacional de la Lucha contra la Homofobia. Cabe recordar que el 17 de mayo de 1990 la Organización Mundial de la Salud (OMS) eliminó la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales.
En su momento, se declaró que el Día Nacional de la Lucha contra la Homofobia es la expresión de respeto de una sociedad que acepta la diversidad y reconoce los derechos de las personas, independientemente de su orientación sexual e identidad de género.
En nuestro país todas las personas gozan de todos los derechos humanos, sin importar su orientación o preferencia sexual y su identidad de género. Independientemente que la Constitución garantiza el ejercicio de esos derechos, el propio Estado Mexicano se obliga con los diversos tratados internacionales como, por ejemplo, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
México ha apoyado las resoluciones de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos sobre Derechos Humanos, Orientación Sexual e Identidad de Género, en las que se condena expresamente todos los actos de violencia y las violaciones de derechos contra personas a causa de su orientación o preferencia sexual e identidad de género.
Sin precedentes
El pasado 17 de mayo, en la conmemoración del Día Nacional de la Lucha contra la Homofobia, el presidente Enrique Peña Nieto firmó iniciativas de reforma, tendientes a establecer como derecho humano el matrimonio igualitario y a modificar el Código Civil Federal para que dicha unión se pueda realizar sin discriminación alguna y modernizar el lenguaje del ordenamiento legal.
Nunca antes en Los Pinos se había visto un diálogo en favor de construir una sociedad de derechos para todas y todos, independientemente de la preferencia sexual e identidad de género. Tanto funcionarios del gobierno federal como activistas, estuvieron presentes en la sesión donde el Presidente reiteró su compromiso de abrir espacios de respeto y dignidad.
Por su parte, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, ha expresado que exhorta de manera respetuosa a los integrantes del Congreso de la Unión para que se apruebe la importante iniciativa presidencial de reforma constitucional con el propósito de que se establezca, de manera expresa, como derecho fundamental el matrimonio igualitario y en su momento, de ser el caso, a los legislativos estatales para el mismo efecto.
Acciones como las descritas son el reflejo irreversible y concreto del progreso en el ejercicio de una sociedad de derechos. Esta apertura nos acerca a una democracia sustentada en el reconocimiento de la dignidad humana en favor de la igualdad y la no discriminación.
Contra la homofobia
Los avances alcanzados registran:
1) La prohibición expresa de discriminación por preferencia sexual mediante 30 leyes estatales antidiscriminatorias. (Según informa el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, Conapred, está pendiente la Ley Estatal para Prevenir la Discriminación en Tabasco).
2) La aprobación del matrimonio igualitario en la Ciudad de México, Coahuila, Quintana Roo y Nayarit.
3) La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha emitido jurisprudencia en el sentido de que considerar que el matrimonio debe limitarse a las uniones heterosexuales es discriminatorio; en consecuencia, las leyes que limiten la unión matrimonial a un hombre y una mujer son inconstitucionales.
4) La adopción homoparental es permitida en la Ciudad de México y en Coahuila.
5) El IMSS y el ISSSTE aceptan el registro de personas cónyuges y concubinos del mismo sexo como beneficiarias, tras una resolución emitida por parte de Conapred, en 2011, y un amparo otorgado por la SCJN, en 2014.
6) La creación del Programa Nacional por la Igualdad y No Discriminación (Pronaind) 2014-2018, que integra y organiza la política pública antidiscriminatoria federal, en congruencia con las metas de desarrollo nacional.
7) El Conapred, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y el Instituto Nacional de las Mujeres crearon la Norma en Igualdad Laboral y No Discriminación. Dicha norma reconoce a los centros de trabajo que cuenta con prácticas en materia de igualdad laboral y no discriminación, incluidas aquellas centradas en las personas de la comunidad LGBTTTI.
8) Al igual que ocho naciones, México prohíbe constitucionalmente la discriminación basada en la orientación sexual.
9) México es también uno de los 62 países que prohíben la discriminación en el empleo basada en la orientación sexual.
Mary Carmen Sánchez Ambriz
Ensayista y periodista cultural.
Recuadro
Homofobia en cifras
• 3 de cada 10 personas no estaría dispuesta a permitir que en su casa viviera una persona con VIH/Sida.
• 7 de cada 10 personas heterosexuales dicen que están totalmente de acuerdo en que en México no se respetan los derechos de las personas homosexuales.
• 4 de cada 10 personas no están dispuestas a que en sus casas vivan personas homosexuales.
• 1 de cada 2 personas de la comunidad LGBTTTI considera que el principal problema que enfrenta es la discriminación, seguida de la falta de aceptación y burlas.
Fuente: Encuesta Nacional sobre Discriminación en México (Enadis, 2010).
La adopción nunca ha estado prohibida para lesbianas u homosexuales, al menos no en la ley. En la práctica desde luego sí se les ha negado ese derecho o se les han puesto trabas sin sentido ni sustento legal alguno.