
Fotografía: Liu Dong’ao bajo licencia de Creative Commons
27 de mayo 1948
Hotel Colón
Mérida-Yucatán-México
De ahora en adelante escribe a Guatemala, Poste Restante
Mi querida pequeña alma, mi corazón. Fue fantástico, sabes, dejar Nueva Orleans ayer a las 8 y desembarcar a mediodía en el corazón de Mérida: de verdad brincas directamente de un mundo a otro.
[…]
Ahora es la 1 y estoy por irme a almorzar. A las 4 nos vamos en un camión turístico a Chichen-Itzá, que es un viejo pueblo maya muerto que se ve asombroso en las fotos: pirámides, tumbas, templos. Estaremos un día o dos. Luego, más ruinas, un ruedo de aquí al domingo, y para el próximo miércoles creo que ya habremos visto Yucatán (lo que puede verse, pues es muy difícil de visitar) y viajaremos a Guatemala después, dos horas de vuelo.
Estoy en un aprieto aquí, con todos estos idiomas. Trato de hablar español, que recuerdo un poco, pero cuando hablo con A. después, caigo en el francés. O al contrario, siento que tendría que hablar con el en una lengua más exótica, le hablo en español. Lo mezclo todo.
Sobre los últimos dos días en Nueva Orleans hay poco que contar, pero fue muy agradable: viajes en tranvía, en taxi, caminatas, peleas de box, shows de burlesque, whiskies, pequeños bares y una comida lujosa en casa de Antoine. A. tenía los ojos cuadrados, no tenía idea de que la cocina así existiera. Y el lugar es increíblemente placenetero., me pregunto como es que me lo perdí la primera vez. No recibí ningún telegrama tuyo, pero quizás nunca fuiste a Londres. Estoy deseando recibir aquí una carta en los próximos tres o cuatro días. Sigue trabajando bien, mi pequeño. Arregla un bonito verano para nosotros –me dará gusto poder trabajar como lo hicimos en Abisko [Suecia]. Piensa un poco en tu castor, recuerda que tu castor es tan feliz como puede serlo –y lo será más cuando esté contigo de nuevo. No te he abandonado, mi pequeño aliado, mi corazón. Te beso con toda mi alma.
Tu encantador Castor.
Simone de Beauvoir, Letters to Sartre, Nueva York: Arcade Publishing, 2011.
Traducción Ana Sofía Rodríguez
Fantástica.