Covidiario
24 de abril, 2020

En este diario colectivo varias voces irán compartiendo incidencias, sucesos, acasos, apuntes de una fecha específica. Son extractos de vida para acompañar el encierro.

2:00 a. m.: Me pongo a ver el DVD de Ocean’s Twelve [Uno más entra en juego en España, La nueva gran estafa en América Latina] y sufro porque en esta grabación hay un desajuste muy pronunciado entre las partes dialogadas y aquellas en que la música accede al primer plano, tengo que andar subiendo y bajando el volumen con el mando a distancia, y al final me aburro y lo dejo. La peli en sí está brillantemente filmada, pero es lo menos que uno podía esperar de su director. Y una cosa que me ha hecho mirar en la ficha de IMDb es cuando en el diálogo del grupo Rusty Ryan dice que irán a Ámsterdam y Linus Caldwell le contesta que nunca ha estado allí, mientras que Turk Malloy comenta: "I hear German girls are really hot [He oído que las chicas alemanas son muy calientes]". En la versión en alemán, que es la que estuve viendo, las chicas really hot no son alemanas sino belgas. ¡Ah, el lápiz rojo de Mamá Censura!

11:45 a. m.: Entre el correo qne me esperaba en la estafeta virtual un e-mail enviado hace 2’ desde el Líbano por Yolanda Soler Onís, que ahora se desempeña como directora del Centro Cervantes en Beirut, y entre otras me habla de su estupenda novela Malpaís: “Así son las conversaciones que se retoman al cabo de meses, años, décadas, como si tan solo mediaran instantes. Esa sensación he tenido, querido Ricardo, al releer hace unas semanas Malpaís —tú la tenías mucho más fresca— revisando la edición digital gratuita que hemos querido compartir (el editor Carlos Álvarez, la traductora al polaco, Bogumiła Wyrzykowska, y yo) para entretener el confinamiento. Tuve la sensación de que, en lugar de casi veinticinco años, veinticuatro para ser exacta, desde que la terminé, habían transcurrido apenas veinticinco días. Y ahí la tenemos, en versión española y polaca, dando vueltas en el ciberespacio”. Na zdrowie! [=¡A la salud!]

Ilustración: Belén García Monroy

4.03 p. m.: Traduzco un trino de @Kropunder, uno de los mejores tuiteros alemanes que conozco: “Estoy leyendo La montaña mágica (¡qué cosas no haremos en estos tiempos antes del aseo nocturno!) y les quiero compartir cómo es que Thomas Mann describe a una persona tonta: ‘una naturaleza no amenazada espiritualmente’”.

6:30 p. m.: Abro la página web de nexos para mirar la primera entrega del Covidiario y poderme orientar un poco acerca de lo que quieren en la redacción, leo la susodicha y dejo un comentario: "Has puesto el listón demasiado alto, Arcángeles querida. No se vale, no es fair play".

9:45 p. m.: Buscando un dato en los archivos de mi diario encuentro una anotación fechada el 24.10.99, más de diez años antes de empezar a subirlo a Fronterad. No resisto la tentación de copiarlo y pegarlo aquí, porque asimismo eso es un modo de acariciar: "Es evidente que la Julieta de Shakespeare, súmmum de la amada romántica, también debe haber soltado algún pedo en el excusado, y hasta puede que fuera de él. Creo recordar sin embargo haber leído algo acerca del asombro de Swift al referirse a su amada Celia con el verso ‘But Celia, Celia s…’, pero ahora me parece que no hay tal asombro sino que Swift se instala con ese verso en la vanguardia de la poesía concreta: los … no son un eufemismo de ‘shits’ sino la descripción gráfica de una deyección de su querida Celia. En ese verso, literal, expresivamente, Celia caga".

11:43 p. m.: Está por terminar el día, el 38.º de mi confinamiento. Un día sin historia. Ni siquiera llamadas telefónicas, únicamente las que hace Diny apacentando a su grey, ella es la matriarca de los Hansen Kluitman. Pero el día termina en punta, en el canal ZDF pasan una entrevista con la premio nobel Herta Müller, en Berlín, en la mayor biblioteca de Alemania, despoblada como los territorios de lo que hoy son los Estados Unidos después de que pasaron por allí Álvar Núñez Cabeza de Vaca, Hernando de Soto & Co. El reportero le pregunta por los paralelos que pueda ver ella entre la represión en la dictadura de Ceaucescu, durante la cual vivió y fue perseguida, y estas restricciones a la libertad que vivimos ahora, a consecuencia del coronavirus, en una democracia como la alemana. Y ella contesta lo que es lógico: que no es posible compararación alguna. Hay periodistas, incluso de los autotitulados “culturales”, que uno no puede sino preguntarse por qué no se dedicaron a la cría de palomas mensajeras. Y lo dejo, es hora de acudir al speakeasy escocés que han abierto cerca de mi pueblo desde que cancelaron los ferries nocturnos a Aberdeen.

 

Ricardo Bada

 


 

23 de abril, 2020
Ángeles Mastretta

Riego las violetas que dan a mi ventana. Hoy es el día mundial del libro. Ayer empezó a llover. Esta noche cumpliremos un mes y una semana de retiro.

 

 

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: Covidiario

Un comentario en “Covidiario
24 de abril, 2020

Comentarios cerrados