Coco: más que esqueletos y catrinas. Entrevista con los directores Lee Unkrich y Adrián Molina

Coco fue presentada en el Festival Internacional de Cine de Morelia. En esta conversación, Lee Unkrich y Adrián Molina —los directores de la cinta— charlan sobre su interés en la tradición del Día de Muertos.


Fotografías: Cortesía Disney y FICM.

Mariana Mijares: Además de los aspectos tradicionales del Día de Muertos, ¿qué los cautivó de esta festividad mexicana?

Lee Unkrich: Originalmente me sentí cautivado, como muchos de los que no vivimos en México, por el aspecto artístico y el contraste: la yuxtaposición del color sobre los esqueletos; me atraía pero antes no le entendía a esta celebración. Cuando empezamos a investigar y aprender sobre el Día de Muertos, empecé a ver el potencial de una película que podía incluir una gran historia, música, color, diversión y, sobre todo, emoción, algo que me interesa que tengan todas mis películas.

MM: Adrián, ¿cómo contribuyó tu ascendencia mexicana para dirigir mejor esta historia?

Adrián Molina: Me motivaba contribuir en esta película porque era una oportunidad para mí de contar la historia de una familia como la mía, de marcarle a mi papá y preguntarle sobre su propia familia y la de nuestros antepasados. Así empecé a descubrir historias muy interesantes que tenían paralelismos con la historia de Miguel. Eso me motivó a involucrarme más en esta película, a contribuir al guión, a la música y a dar lo mejor de mí.

MM: Después de seis años trabajando en este proyecto, ¿cómo cambió su visión de México?

LU: No me considero un experto, pero después de este tiempo puedo decir que conozco mucho más de su país, y no sólo por nuestras visitas, sino por los mexicanos que fueron parte del equipo de la producción, a quienes acudimos continuamente para preguntarles todo tipo de detalles: cómo alguien diría cierta cosa, o cómo se vestiría cierto personaje. Nunca intentamos hacer una película mexicana, pero sí una cinta auténtica que honrara México.

AM: De México ahora tengo aún más presente la calidez y la autenticidad de una cultura que tiene una manera muy especial de recordar a los muertos, una de la que podríamos aprender en el resto del mundo.

MM: A pesar de la situación política actual, se podría pensar que una película como Coco podría contribuir a unir los puentes entre México y Estados Unidos.

LU: Cuando empezamos hace 6 años se vivía un clima político muy diferente del que se vive ahora, obviamente no podíamos anticipar lo que vendría, pero nos sentimos muy orgullosos de estar poniendo esta película en el mundo justo ahora, que hay tanta negatividad. Ojalá con Coco podamos inyectar un poco de positivismo.

AM: Siendo un mexicano-americano tengo una parte de mi corazón en México y otra en Estados Unidos. Espero que con esta película la gente pueda ver que todos somos parecidos, y que todos amamos a nuestros antecesores. Ojalá hayamos logrado mostrar una familia y unas personas con las que todos puedan identificarse, además de una tradición de valor único.

LU: Una manera de fomentar las líneas de comunicación es a través de la empatía. Y si el público siente empatía por nuestros personajes, quizá sea un paso para que haya más respeto y entendimiento en el mundo.

MM: Definitivamente uno de los elementos más memorables de Coco es el aspecto emocional, que le recordará a la gente que mientras recordemos a quienes ya no están, de alguna manera siempre vivirán entre nosotros.

LU: Sí, creo que ese aspecto es justamente lo que hará la película universal, porque todos en el mundo tenemos familias, seres queridos. El Día de Muertos es más que esqueletos y catrinas, que es lo único que muchos conocen; se trata de la familia y del gusto de compartir las historias de quienes ya no están y de mantener vivos sus recuerdos. Creo que eso es algo que ya muchas personas hacen en el mundo, pero ojalá que Coco los inspire a hacerlo aún más.

AM: Mi esperanza es que, después de ver Coco, la gente se sienta inspirada a dos cosas: primero, a tocar o aprender algún instrumento; como yo que como parte del proceso empecé a aprender guitarra ¡y ahora llevo cuatro años tocando! Y el segundo aspecto que me gustaría es que, tras ver la película, levanten el teléfono o compren un boleto de avión para visitar al miembro más longevo de su familia y le pregunten sobre sus historias; sobre su familia y sus antepasados, porque estas historias nos ayudan a entender mejor quiénes somos y de dónde venimos. Creo que el Día de Muertos es la oportunidad perfecta para preguntar y conocer estas anécdotas.

MM: Después del temblor del 19 de septiembre el ánimo de los mexicanos estaba muy abajo, ¿cómo se sienten de saber que, quizá, esta película contribuya a levantar el espíritu y a compartir las tradiciones de México con todo el mundo?

AM: Cuando nos enteramos del temblor, luego del hermoso tiempo y las bonitas experiencias que habíamos tenido en México, nos preocupamos mucho y nos impresionó por lo que estaban pasado; sin embargo, fue hermoso descubrir que después de este evento los mexicanos demostraron tanta resistencia, cooperación y que la cultura mexicana es una que se apoya, se ayuda y se mantiene unida. Si de alguna manera esta película logra levantar su espíritu y darles un poco de alegría, estaremos más que felices.

 

Mariana Mijares

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Publicado en: Cine