Sé que apenas estamos iniciando, pero creo necesario escribirte antes de que sea demasiado tarde. Verás, mi relación con el cine y la televisión se limitaba a eso: cine y televisión. Después llegó el internet con los servicios streaming y nos liberó de las malas producciones nacionales, los pésimos doblajes y las altas cuotas del cable. Ahora, con la ley Sopa, parece que estamos llegando a una crisis cultural que la utopía del internet no ha sabido controlar.
Aquí entras tú. No soy una persona que busque usar los servicios de los demás y hacer dinero con ellos. Por eso procuro pagar por los productos que, sé, me gustan. Cuando nos presentaron en, septiembre del 2011, creía en eso. Sin embargo seguía en una relación complicada con mi proveedor de televisión de paga y no podía arriesgarme para irme con la nueva chica del vecindario. Ya sabía sobre ti, por supuesto. Leía en blogs y revistas estadunidenses lo mucho que te querían allá. Como las mejores cosas de la vida, nuestra primera interacción fue espontánea. No pensé mucho en cómo iba a contratarte, ni siquiera me importó si terminaría odiándote: sólo lo hice. ¿Me arrepiento? No.
Claro, fue el primer mes. Estábamos en nuestra luna de miel, todo estaba pagado, no había riesgo. Ahora todo cambia y pronto serás una cantidad más en mis pagos pendientes. Temo que las cosas cambien, que de pronto no vea la felicidad de volver a prender la televisión y poner el canal Netflix o que el catálogo de películas me parezca extremadamente aburrido. Ambos estamos a punto de comprometernos de verdad en esta relación. De mi parte obtendrás más de lo que pides: mi pago puntual, mi crítica sincera, mi recomendación. Aquí te van mis peticiones y, mira que soy bueno, yo no te pediré tu número de tarjeta de crédito:
- Incrementa tu catálogo, en especial el de series. Sé que es mucho pedir que vayas al corriente con la transmisión original (aunque no es imposible: Cuevana lo hace), pero no es difícil (y menos para ti) que pongas temporadas completas de manera más regular.
- Agrega botones útiles. Es una lástima que encontrar una película en Netflix sea un misterio. Juro que una vez vi disponible Sliders y nunca volví a encontrarla. Una pestaña de novedades, otra de actualizaciones. Digo, si haces categorías enteras con el nombre de “animales que hablan”, no veo por qué esto es una dificultad.
- Quiéreme. Tienes verdaderas joyas, estoy seguro que tienes una base estadística que te dirá el tipo de películas está buscando el público, cuáles series amamos. Úsala.
Espero tener una buena relación contigo. Mi familia no ha aceptado así de rápido a mis ex-novias, así que creo que eso debe darte una buena idea de lo mucho que me importas. –Joaquín Guillén Márquez (@joaguimar)

Estoy totalmente de acuerdo con Joaquín, creo que Netflix puede mejorar bastante, cuando lo contrate tenía las expectativas muy altas y pensé, habrá que darle una oportunidad va iniciando. Pero ahora ya es momento que mejore.
Pero más que absolutanmente de acuerdo!!!! Porfavor, yo no pido estrenos porque se que es mucho pedir, pero si me voy a ahorrar la ida al Bluckbuster, por lo menos me gustaría que el catálogo sea equivalente al que tienen allá!!! Digo, por lo menos las de Disney tendrían que estar completas no?
Es una lástima que al final mi percepción haya sido la de una empresa más, que se aprovecha de los consumidores prometiendo cosas que no tienen, sólo por el hecho de ganar dinero, sin pensar en la satisfacción de sú cliente final.
Yo sinceramente, acabé cancelando Netflix y con un muy mal sabor de boca de haberme dejado embaucar una vez más, por el monstruo de la mercadotecnia.
Saludos!!!