Últimamente, cada que abro los ojos no deja de sorprenderme ese silencio que ahora prevalece hasta por lo menos las 8:30 de la mañana. Vivo rodeada de escuelas, así que entre semana el trajín matutino solía iniciar a las 6:30. Han pasado 4 meses desde que comencé el encierro, por momentos olvido cuánto tiempo llevo exactamente sin salir de casa.