Mi querida pequeña alma, mi corazón. Fue fantástico, sabes, dejar Nueva Orleans ayer a las 8 y desembarcar a mediodía en el corazón de Mérida: de verdad brincas directamente de un mundo a otro.
Mi querida pequeña alma, mi corazón. Fue fantástico, sabes, dejar Nueva Orleans ayer a las 8 y desembarcar a mediodía en el corazón de Mérida: de verdad brincas directamente de un mundo a otro.