Hemos hecho un esfuerzo por mantener la rutina previa a la pandemia; de tal manera que en una caótica logística nos acicalamos lo más pronto posible. No sin antes sortear la primera serie de negociaciones del día con J: “Fuera pijama; ahora muda de ropa limpia; es importante ponerte bloqueador; hay que peinar tus rulos”.
Saúl López Noriega
Michael Jordan regresa a Chiapas
La nueva serie documental sobre la vida y las hazañas profesionales de Michael Jordan es el camino que lleva al autor de esta memoria de adolescencia a los instantes en los que la vida palpitaba en las canchas de basquetbol de un caluroso rincón de Chiapas.
El bigote de Hitler
Hay bigotes célebres. Su fama se desprende de la reputación misma del personaje que le imprime tal estilo a los vellos que brotan entre su nariz y su labio superior. Pensemos, por ejemplo, en Confucio, Pancho Villa o Dalí: su obra y acciones consiguieron perpetuar su singular mostacho. Es más: lograron encapsularlo en icono de la filosofía oriental, de la insurgencia revolucionaria y del movimiento artístico surrealista.
El diablo como consuelo
Durante los siglos XVI y XVII, apogeo de la figura de Lucifer, Europa fue sacudida. Guerras por causas religiosas, epidemias, el movimiento de Reforma, la amenaza de los turcos a las puertas de Viena, el descubrimiento de un nuevo continente y el ocaso de la autoridad de príncipes y clérigos, fragmentaron la armonía de la sociedad europea. Ante este ambiente de sufrimiento e incertidumbre, Mefistófeles nos tendió la mano. La figura del diablo dio sentido al misterio de la enfermedad, explicó las inauditas calamidades de la época y diluyó la inquietud ordenando dicho caos en un episodio más de la eterna lucha entre el bien y el mal. Satanás transformó el sufrimiento y lo hizo soportable.
Elogio de la hipocresía
La hipocresía es considerada como un comportamiento indeseable. Nadie lo ostenta de manera orgullosa; se guarda como un secreto vergonzoso. Y aquellos que son desenmascarados como hipócritas, resbalan en un instante al terreno de la inferioridad moral: se convierten en bichitos cuya antipática naturaleza está corrompida por su penuria de honestidad y autenticidad.Esta es la imagen más común con la que se califica a la hipocresía. Demasiado cursi y empalagosa: al sólo ampliar un tanto el ángulo ocular es posible percatarse de la importante función que ofrece ésta en la organización de la sociedad como fuerza civilizadora de la conducta humana.
Los terribles hipopótamos
Sea como un cursi juguete de peluche o como delicados bailarines de ballet en la película Fantasía de Walt Disney, los hipopótamos gozan la estampa de un animal afable y simpático. Flojos y torpes, cuyas nerviosas orejitas contrastan graciosamente con sus obesos cuerpos.
Saludar sin el Estado
De esta manera abre José Ortega y Gasset sus reflexiones sobre el acto del saludo (El hombre y la gente, Alianza, Madrid, 1980). No lo olvidemos, advierte el filósofo español: el hombre fue un salvaje y, potencialmente, sigue siéndolo. De ahí que la aproximación con otro hombre siempre sea una posible tragedia. Hoy en día, tal acercamiento hombre a hombre parece cosa sencilla y simple, mas hasta hace poco este era un acto peligroso y difícil.
Origen y evolución de la risa
Ahora bien: según Gervais y Sloan, la risa aparece cuando presenciamos acontecimientos sociales incongruentes no serios. Este es el origen del humor. Sucesos extraños, inesperados, pero seguros. Es decir, nos reímos del individuo que resbala y cae, siempre que tal caída no ponga en peligro su vida.
La ciencia del olfato: cerebro y nariz
Su logro, a grandes rasgos, consistió en el descubrimiento de los receptores olfativos y la organización del sistema olfatorio. Esto es, la existencia de unos mil genes que sirven de receptores olfativos, los cuales son capaces a su vez de reconocer y memorizar más de diez mil diferentes olores. La hazaña fue doble: redefinió la manera de entender al olfato y lo colocó en el centro de la discusión.