Tal como sucedió en la revolución industrial, los poderosos de nuestra época han impuesto su revolución tecnológica sobre las sociedades contemporáneas sin consulta alguna, creando inmensas zonas de marginación y amenazando el empleo. En aquel entonces, los rebeldes luditas se opusieron a las máquinas, y también lo hizo Godard en el siglo XX. Un recorrido por el problema de la innovación tecnológica, el arte y el amor.