A cien años de la publicación de La señora Dalloway, de Virginia Woolf, se hace necesaria una revisión sobre la herencia de la novela que cambió nuestra forma de entender la realidad. Paulina Guzmán analiza el lenguaje que utiliza Woolf y la manera en que ésta marcó un hito en la literatura.
Paulina Guzmán
Ciudad de libros · Registro personal
Llegar a la verdad escribiendo ficción. Entrevista a María Fernanda Ampuero
Aprovechando su visita a la Ciudad de México, la escritora ecuatoriana María Fernanda Ampuero se reunió con Paulina Guzmán para una charla sobre literatura, terror y duelo. En estas líneas se explora no sólo el origen del gusto por los libros, sino también el papel de la escritura en ámbitos de la vida cotidiana.
Reescrituras indóciles: la obra de Gabriela Cabezón Cámara
Ayer fue entregado el Premio de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz 2024 a la escritora argentina Gabriela Cabezón Cámara, por su novela Las niñas del naranjel. En este ensayo, Paulina Guzmán analiza la obra de Cabezón Cámara, un proyecto literario que, con ironía y lirismo, replantea Latinoamérica como un espacio fértil para la muerte o el renacimiento.
Breve muestrario del miedo
Este texto propone un breve muestrario del miedo, un recuento de algunos de los temores elementales del ser humano en distintos momentos de la historia, su sentido y sus representaciones más afamadas.
Cartografía americana de la ciencia ficción
En este ensayo, Paulina Guzmán traza una cartografía de las escritoras latinoamericanas y estadounidenses que se han dedicado en el último siglo a renovar el género de la ciencia ficción.
Yo tampoco me acuerdo
En este relato, Paulina Guzmán encara las dificultades de narrar el proceso de degeneración que conlleva el Alzheimer; una enfermedad que suscita más preguntas que respuestas sobre nuestro vínculo con el lenguaje, la memoria y nuestra identidad.
Revolución repulsiva: la autodestrucción del cuerpo femenino
En este ensayo, la autora analiza dos provocadores relatos de dos escritoras latinoamericanas contemporáneas, la argentina Mariana Enríquez y la ecuatoriana María Fernanda Ampuero, para profundizar en cómo algunos de sus personajes femeninos optan por la autodestrucción de sus cuerpos como mecanismo de subversión y liberación de la violencia de género.