¿Qué significa estar en el exilio? ¿Quién tiene derecho a llamarse a sí mismo exiliado? El siguiente ensayo explora las implicaciones de estas preguntas —vigentes en la inquieta América Latina— a través del recuento de la polémica que Liliana Heker y Julio Cortázar sostuvieron en medio de la censura impuesta por la dictadura argentina