Crónica

Disfrazarse de “naco”

Llegamos a una puerta en Polanco, distinta a las demás de la zona en donde un hombre vestido de negro cuidaba la puerta, permitiendo el acceso solamente a aquellos que mencionaran un nombre escrito en el papel que sostenía en la mano. Entramos. Confundidos con la temática del lugar, decidimos examinar y dar una vuelta para entender lo que estaba sucediendo. Después de un momento de extrañeza, fue mejor preguntar de qué se trataba la fiesta. Con un tono de burla la respuesta fue “ser naco”. Sí, la idea era que todos se disfrazaran de “nacos”.