El teatro contemporáneo mexicano está en un momento digno de desenrollar la alfombra roja. La primera edición de los Premios Metropolitanos de Teatro lo hace para un segmento de la industria de las artes escénicas; corresponde aprovechar la oportunidad para redirigir el reflector a obras distintas que también merecen ser premiadas con nuestra asistencia.
María José de Tal
Desbordamientos en el teatro mexicano
El teatro en el mundo juega y trastoca cada vez más los límites de la ficción. Ni el espectador, ni el actor, se resignan ya a cumplir con los roles que les han sido impuestos hasta ahora. Este ensayo revisa las formas que este fenómeno ha tomado en la escena mexicana. Eso sí: como parte del mismo ejercicio extendido, el lector tendrá que lidiar con algunos spoilers.
Dominio del balón escénico
Con pocos recursos en escena, Antón Araiza demuestra que puede construir un mundo entero a partir de su cuerpo. En Bambis dientes de leche, Ocho metros cúbicos logra una obra efectiva y conmovedora.
Misivas sobre Enrique IV
Confieso que me presenté a la obra emocionada y escéptica a la vez. Tanta gente intenta montar obras de Shakespeare y tan poca logra producir puestas en escena dignas de sus textos.
Huéspedes no deseados
Hay demasiados grupos de teatro en México esmerándose por dar la mejor obra posible después de mucha preparación. Hay demasiados ejemplos a nivel mundial de los cuales se puede aprender cómo el teatro puede ser extraordinario. Si queremos acercarnos al teatro que imaginamos, necesitamos exigir más.
El error que Hamlet podría corregir
Hamlet es una obra que trata, simultáneamente, discusiones filosóficas, políticas, teatrales y personales en una misma anécdota, mientras que Esto no es Dinamarca se pierde en un collage de manifestaciones teatrales sólo conducidas por la presencia de los mismos actores en torno a una estructura física de metal en el escenario, una intención subyacente y la repetición de la frase del título.