Supuestos paraísos (a propósito de la literatura negra escandinava)

Ciudad de libros

Supuestos paraísos (a propósito de la literatura negra escandinava)

En el mundo europeo en crisis, donde alguna vez se pensó que la socialdemocracia nos llevaría a la gloria, la novela negra nos da la oportunidad de mirarnos de frente y dar un respiro a nuestras dudas y a nuestra soledad. Como decía Peter May: La novela negra es una exploración del alma humana; la […]


Ciudad de libros · Ensayo literario

Un respiro en el ITAM: Julián Meza

De Julián se pueden decir muchas cosas: su irrefutable sentido crítico, su manera de evaluar la política (el mejor chiste que alguien ha hecho sobre Calderón lo hizo él); las mordidas voraces y sanguinolentas a las instituciones y su manera violenta de alejarse de todo aquello que le parecía reprochable


Los 10 peores momentos de mi vida: palabra chacal

Ensayo literario

Los 10 peores momentos de mi vida: palabra chacal

Bueno, pues cuando este grandísimo cabrón entró a la prepa, empezó a andar con Mitzy, la más nerd y cachetona de toda la secu (me ganaba en los dos rangos, o sea que ¡imagínense!). Pues bien, este par de retardados se arrejuntaron en primero de prepa y yo lloré y lloré y lloré y lloré y lloré inconsolablemente. Mi fantasía de hacer el amorts con él mientras escuchábamos You could be mine (sí, otro freak fan de Guns), jamás podría realizarse, tssssssssss, saleeeeeeeeee.


Crónica

Sí, Los Caifanes

Caifanes es uno de los grupos elementales en mi soundtrack vital: la primera vez que fui a un antro, cuando yo tenía 13 años, maquillada como puta pa que me dejaran pasar (es que ya tenía yo chichis, vea), fue para ver a Caifanes; la primera vez que fume ganja fue escuchando El Diablito; el primer concierto masivo al que fui fue de Caifanes; la primera vez que le puse a mi mamá una canción a todo volumen para decirle que me tenían hasta la puta ostia fue Será por eso; la primera vez que me di cuenta de que mi papá también lloraba fue cuando murió mi abuelo y en el cd player empezó a sonar Miércoles de ceniza; la primera vez que me di cuenta que estaba enamorada de alguien fue porque mi cuerpo se estremeció al unísino de él cantando Sombras en tiempos perdidos; la primera vez que sentí que estaba a punto de colapsar mi mundo fue con un frasco de pastas y la última estrofa de Hasta Morir.