Hace unas semanas, mi hermana me decía que en el colegio de sus niños acá en Los Ángeles, hay una actividad llamada “Family Share Day ”. Una vez al año van los papás de un alumno y dicen cosas acerca del niño que normalmente él (o ella) no diría de sí mismo. Por ejemplo, en el caso de uno de mis sobrinos, mi hermana y su esposo dijeron que en ese verano Tomás había pescado una barracuda él solito, que era muy bueno armando Legos, que le gustaba mucho su clase de piano, y que hablaba francés.