Desde su aparición, a la hora de seleccionar los temas de investigación, su mayor motivación era informar con detalle a la gente. Sin demagogia. Directo. El mote de muckrakers, en su traducción castellana, suena despectivo: periodistas “rastrilladores de estiércol”. Otros para paliar el golpe lo traducen como “escarbadores del cieno” o “los que escarban en vidas ajenas”, etcétera. No seamos ingenuos, la intención de Roosvelt en aquella ocasión era con afán revanchista.