Millones de personas atraviesan fronteras todos los días, ocultando sus rostros, cambiando sus nombres, evitando cualquier registro que los haga visibles. Ser vistos implica estar expuestos a la deportación, el encarcelamiento, a las autoridades corruptas, a bandas de criminales, a redes de trata y maltrato, a oportunistas que ven en los migrantes víctimas perfectas de extorsión, explotación y todo tipo de abusos.
Isabel Gil Everaert
Huellas en la arena. Los niños migrantes
Hay una historia que escuché muchas veces en mi infancia y que, aunque permanece en mi memoria de manera casi textual, no logro recordar dónde fue que la escuché o leí por primera vez.