Hay personas que se callan, se vuelven introspectivas cuando las domina un mal físico. Yo tuve un proceso inverso. Sentía la necesidad de contar que tenía un aneurisma cerebral y que me iban a operar. Los compañeros de la redacción y mis amigos me deben haber encontrado insoportable, ni siquiera entiendo por qué no se distanciaron.