El 20 de Agosto del 2013 llegué a Cairo en lo que puedo describir como el día mas terrorífico de mi vida. A casi tres semanas del golpe de estado por el General Sissi y el ejercito egipcio, llegué a Cairo con la ciega esperanza de que todo lo que veía en las noticias fuera una exageración desproporcionada y que iba a llegar sana y salva a la Universidad. Y gracias a que aterricé a medio día, así fue. En cuanto arribé a la Universidad lo primero que me explicaron era la dinámica de lo que era estar en un país en estado de sitio. Es decir, acostumbrarme a respetar el toque de queda, “or else”.