La gran validez del argumento de Camus es la revisión que le hace Paz en Itinerario y en su discurso Revolución, Mito, y Poesía porque ambos textos son escritos por un hombre que ya ha madurado su posición política y ha sido congruente con ella por décadas: el primero fue escrito en 1977, el segundo en 1989. Tras años de haber leído por primera vez El hombre rebelde, decide volver a mostrar aquella regla de acción que tomó como suya a lo largo de su obra: el intelectual debe ser fiel a su papel de crítico frente al orden establecido y así comprometerse sin caer en grandes discursos.