Andrés Caicedo más allá del suicidio

La historia se ha vuelto mito: el 4 de marzo de 1977, Andrés Caicedo (Cali, Colombia; 1951–1977) recibe un ejemplar de su primera novela ¡Que viva la música! en su departamento y, con tan solo veinticinco años, se suicida.

“Al suicidarse a los veinticinco años Andrés Caicedo consiguió lo que más quería: al igual que Peter Pan, no envejecer”, escribió Jaime Manrique, que fue amigo cercano de Caicedo. Y Alberto Fuguet, quien hizo la autobiografía de Caicedo (construida a partir de fragmentos de diarios y cartas, escrita en primera persona) , dijo en otro de los ensayos que acompañan la edición de Alfaguara de la novela:  “Una tragedia, sin duda, pero también el mayor de los actos mediáticos. Andrés tenía claro qué había sucedido con Jim Morrison, con Janis Joplin. Sabía que James Dean ya estaba muerto para el estreno de Rebelde sin causa”.

andres-caicedo

En este mismo sentido, Valeria Luiselli dice:

“Tras su muerte, Andrés Caicedo se convirtió en una especie de Toole-Cobain tropical. Aunque los motivos de las muertes de cada uno –Kurt Cobain, J. Kennedy Toole y Andrés Caicedo– sean probablemente muy distintos, los tres comparten un nicho en el hall of fame de las figuras de culto post mórtem. Caicedo, como Cobain, se eternizó en una juventud tan envidiable que, de no ser porque los escritores no son tan cool como los músicos, existirían camisetas con su rostro. Y, aunque Cobain ya era un portavoz de la generación equis antes de morir, la muerte les aseguró a ambos un podio vitalicio que quizá no habrían tenido si hoy siguieran vivos.

Pero la muerte en estas condiciones también podría volverse una anécdota menor, y quizás sería deseable. Como dice también Luiselli: en el caso de Caicedo “[…] la relación entre la vida y obras del autor se invierte. Lo caicediano todavía está demasiado empapado de drama y rodeado de expectativas de culto. Sostenido, digamos, por la efímera incidencia de una anécdota biográfica. Hay que dejar pasar la moda antes de ver si la obra de Caicedo puede proclamarse una pieza sustancial en la literatura en español. Algo más que la mera pregunta de por qué se tomó Caicedo un bote de barbitúricos el día en que recibió un ejemplar de su novela tiene que encender la curiosidad del lector”.

Para acercarse al personaje, en toda su dimensión, el documental “Noche sin Fortuna” cuenta la historia de Andrés Caicedo, además de la escena cultural en el Cali de los años setenta.

https://www.youtube.com/watch?v=__nGN1rajh8

Y como era evidente que pasaría, hace un par de años, se estrenó una película dirigida por Carlos Moreno inspirada en la única novela terminada del joven colombiano.

https://www.youtube.com/watch?v=apm_j_pMPR0

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: Ensayo literario