Escándalo americano

Escándalo americano (E.U.A., 2013)
(American Hustle)
Director: David O. Russell
Género: Drama
Guionistas: Eric Warren Singer y David O. Russell
Actores: Christian Bale, Amy Adams y Bradley Cooper

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No disfruté la película tanto como esperaba. No tiene nada de malo, es un trabajo excepcional en todos los sentidos: la historia, la ambientación, los diálogos, la actuación, la dirección, no hay grandes fallas, pero no se me hizo muy divertida. No niego que es una cinta genial por todos los elementos que mencioné, pero no logró atrapar mi interés por los personajes. Tal vez es un problema de perspectiva de mi parte. Siempre que voy a ver películas de estafadores me imagino conspiraciones geniales, traiciones dobles, triples y cuádruples, personajes sagaces que mueven y manipulan las situaciones como por arte de magia para salir avante de situaciones que parecen ineludibles.

Escandalo americano tiene personajes más mundanos, llenos de problemas que los aquejan, los ponen contra la pared, los obligan a actuar en contra de su voluntad. Eso tiene su encanto, aunque esté fuera de mis expectativas. La cinta es impecable contando la historia de un estafador de poca monta que lucha contra una esposa manipuladora, un agente del FBI que lo extorsiona, gánsteres que quieren matarlo y contra su propia conciencia con el único propósito de rescatar la relación con su amante y proteger a un niño de una mamá esquizofrénica. Toda la situación va avanzando de manera mesurada, con apuestas muy altas en cada estafa, pero sin picos claros en la trama.

Hay una ausencia de grandes tiroteos, luchas encarnizadas o carreras contra el tiempo. Toda la intensidad surge de la tensión que proyectan los actores en cada escena haciendo un trabajo excepcional, y sus colegas opinan lo mismo porque entre los premios que ya ha cobrado Escandalo americano está un Screen Actors Guild Award por mejor elenco de película.

Un punto interesante es que el film se siente mesurado, porque está haciendo una discreta burla de una operación anticorrupción que el FBI implementó en la década de los setenta llamada ABSCAM. El concepto fue usar gente que personificaba a jeques árabes que ofrecían maletines llenos de dinero a miembros del Congreso norteamericano. La operación tuvo éxito, aunque desató enormes controversias sobre la legalidad de entrampar de esta manera a miembros del gobierno y a la vez generó una tendencia que consolidó el estereotipo de los árabes en los Estados Unidos.

De esta burla proviene una buena parte del humor de la cinta, que al fin de cuentas es una mezcla de comedia con drama, con acento en la comedia. No se puede negar que la película es perfecta en su estilo, estructura y ejecución. Lo único debatible es si resulta divertida, pero ese detalle en el mundo del cine es el más subjetivo de todos. Hay gente que considera Loco por Mary una película muy divertida, lo cual achaco a un pésimo sentido del humor norteamericano.

Hay que ver Escándalo americano –nominada a mejor película en los premios Óscar–, porque es una gran muestra de un cine que está muy de moda este año, el basado en historias reales. Esto siempre añade un elemento de asombro en un espectador que poco a poco va perdiendo la capacidad de creer en las tramas del cine, que busca nuevas formas de mantenerse fresco e involucrar a la gente en la fantasía visual que es el séptimo arte.

 

SensaCine: 3.5 de 5
IMDb: 7.8 de 10
Rotten Tomatoes: 93% de 100%

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Publicado en: Cine