Gravity

Gravedad (E.U.A., 2013)
(Gravity)
Director: Alfonso Cuarón
Género: Ciencia ficción
Guionistas: Alfonso Cuarón, Jonás Cuarón
Actores: Sandra Bullock, George Clooney y Ed Harris

Me parece una pieza revolucionaria de cine. La película tiene aspectos magistrales: la actuación, los efectos visuales, la fotografía, la cinematografía, el sonido, o la falta del mismo; pero su poder viene de algo más primario, aunque no por eso más fácil de conseguir. En realidad, es lo más difícil de lograr. Cuarón ha conjuntado todo su talento y oficio para darnos una experiencia única en el cine, porque solo el cine puede generar la sensación que me produjo Gravedad.

La cinta es un asalto a los sentidos que muestra la verdadera naturaleza del arte cinematográfico: trasmitir sentimientos apabullando al espectador con una sobrecarga sensorial que solo puede culminar en una verdadera catarsis. Esta transformación interior que provoca una experiencia vital profunda es lo que yo sentí en la sala de cine.

Así como leer un libro es una experiencia para muchos única, la de vivir una historia, el cine tiene un potencial propio de despertar emociones en nosotros, por la simple razón de que ataca más sentidos a la vez, pero es raro encontrar películas que de verdad puedan hacerlo. Sin temor a equivocarme, Gravedad es una de ellas. Las historias van y vienen, pero en el cine la sensación final es lo que cuenta.

Parte de la genialidad de la película es lo simple de la trama: dos astronautas quedan a la deriva en el espacio después de que un accidente destruye el transbordador espacial que los llevó allí. Juntos intentarán encontrar un transporte que los regrese a la tierra. A pesar de que la acción sucede a doscientos kilómetros de la superficie de la tierra, a fin de cuentas es una historia de supervivencia en circunstancias adversas. Es el hombre contra el destino.

Lo que no es simple es el viaje emocional que vivimos mientras se desenvuelve la trama. Acompañar a Sandra Bullock en su solitario intento por regresar a casa resulta en un abanico de emociones que se enciman y entrelazan de tal manera que a la mitad de la cinta me di cuenta de que llevaba apretando el descansa brazos toda la película. Los personajes son profundamente humanos, lo que nos obliga a interesarnos en su destino.

Si lo que les sucede a los personajes no te importa, las vistas valen toda la película. Creadas digitalmente o no, son irresistiblemente seductoras: el sol besando el horizonte de la tierra, la incomprensible quietud de un huracán como un ojo de nubes que esconden el caos, las luces que el hombre ha creado para combatir la oscuridad del mundo cuando el sol lo abandona y las estrellas, chispas de luz en el oscuro vacío. Yo no sé lo que es ir al espacio, pero tengo la sospecha de que Cuarón nos ha dado a todos una pizca de esa magia con su película.

La intensidad que se siente en la sala me llevó a pensar en aquellas primeras experiencias cinematográficas en las que la audiencia creía que las imágenes se saldrían de la pantalla. La leyenda dice que cuando se proyectó por primera vez la película de los Lumiere Arrival of a Train a la Ciotat (Francia, 1896), algunos de los espectadores huyeron del cine, porque creían que el tren iba a arrollarlos. Esas reacciones parecen ridículas hoy en día por la familiaridad con la que tomamos y separamos lo que sucede en pantalla de la realidad. Ahora la adaptación es tal que los cineastas llegan a extremos de nota roja para impactar al público. Cuarón demuestra que es innecesario. Las tomas en las que el espectador ve lo que el personaje o las de cámara fija, en las que lo que se mueve son los actores y el entorno, tienen un efecto de inmersión total del público en la narración. Nos pone en la psique de los personajes y nos obliga a sentir lo que plasma en la pantalla. Después del mareo, la desorientación, la falta de aire, el dolor, la impotencia y la tristeza, al menos yo estaba dispuesto a salir corriendo de la sala por temor a quedarme varado en ese mundo etéreo y terrible que es el espacio. Me quedé por la esperanza, la alegría, la calma y el valor de esas extrañas personas que viajan a la última frontera del ser humano.

 

SensaCine: 3.5 de 5
IMDb: 8.6 de 10
Rotten Tomatoes: 97%   de 100%

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Publicado en: Cine