Cinco clásicos del Nuevo Periodismo

¿Qué tan vigentes siguen siendo los hallazgos del Nuevo Periodismo más de cincuenta años después? Para conmemorar el centenario del nacimiento de Norman Mailer (1923-2007), recomendamos desde la redacción esta serie de libros que muchos consideramos ya canónicos.

• Tom Wolfe. El nuevo periodismo (1973)

Tom Wolfe. El nuevo periodismo, 1.ª edición en español en Anagrama, 1979
1.ª edición en español en Anagrama, 1979

“¡Pase usted al Templo! ¡Pase por la nave hacia el ábside con los ojos obnubilados ante el Gran Retablo de la Tinta Sin Fin! ¡Ah, feligreeeeeeeeses, no se lo pueden perder! Páaaseeeeen, páaaaseeeeeeen, que ya comienzan los oficios del Narrador Insolente”. Bien podría haber comenzado así alguno de los reportajes de Tom Wolfe (1930-2018), quien contribuyó en los años 1960 a la gran renovación estilística de la crónica y el reportaje, un fenómeno que acabaría destronando a la novela norteamericana —convertida de los cuarenta a los sesenta en “fiebre cerebral”— y que un poco más tarde se llamaría Nuevo Periodismo. Wolfe relató el surgimiento de esa corriente y la puso en perspectiva en los ensayos de la primera parte de este libro, donde la define, para decirlo en breve, como “un periodismo que se leyera igual que una novela”, realismo plagado de osadías y provocaciones, de puntos de vista, de artificios literarios, que puedan “provocar al lector a la vez de forma intelectual y emotiva”. 

La segunda parte es una antología que reúne el canon: fragmentos de las obras de Rex Reed, Terry Southern, Norman Mailer, Nicholas Tomalin, Barbara L. Goldsmith, Joe McGinnis, Robert Christgau, John Gregory Dunne y el propio Wolfe. Apenas puede exagerarse que esta es la Biblia, el Templo al que debe entrar no sólo cualquier estudiante de las carreras de Periodismo y Comunicación sino ese reportero en ciernes con serias “aspiraciones” literarias que anda a la caza de la frescura, del aplomo y la convicción necesarias para ahuyentar la aridez de sus mundos y personajes “objetivos”. La recopilación de Wolfe tuvo su equivalente hispanoamericano en A ustedes les consta, antología de crónica que preparó Carlos Monsiváis (primero para la UNAM en 1979 y luego para la editorial Era, 1980) incluyendo a los exponentes del Nuevo Periodismo.

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• Norman Mailer. La canción del verdugo (1979)

Norman Mailer. La canción del verdugo (1979), la edición en español es de Anagrama, 2006.
La edición en español es de Anagrama, 2006.

Con una enorme cantidad de recursos de prestidigitador, Norman Mailer le dio aire de novelas a reportajes variopintos, desde peleas de box, convenciones de los partidos demócrata y republicano, hasta marchas pacifistas contra Vietnam donde acabó arrestado. Fue un maestro de la tercera persona, del flujo de conciencia, de la ironía y el humor más ácido —que no cejaba en pintarse a sí mismo como un genio engreído y ególatra— y de la crítica contracultural. Vio en el sueño americano, en sus suburbios atravesados por inmensas carreteras y en la aventura bélica en Vietnam las llamas del infierno de las grandes corporaciones. Entre sus obras maestras, Los ejércitos de la noche y La canción del verdugo ganaron el Pulitzer. Si en Los ejércitos transformó la marcha pacifista contra Vietnam, en La canción del verdugo se inspiró en A sangre fría para relatar los eventos alrededor de los asesinatos, el juicio y la ejecución de Gary Gilmore, el primer sentenciado a muerte después de que esa pena se reinstaura en Estados Unidos en 1976. La novela de Mailer nos lleva, gracias a la cantidad de entrevistas que hizo, junto a los familiares y conocidos tanto del asesino como de sus víctimas. Un A sangre fría renovado, que deleita, atemoriza y no deja de instruirnos acerca de la fórmula punitiva más controversial del Occidente.

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• Janet Malcolm. El periodista y el asesino (1989)

Janet Malcolm. El periodista y el asesino (1989), 1.ª edición en español en Gedisa, 2004
1.ª edición en español en Gedisa, 2004

La investigación de Janet Malcolm (1934-2021) es una meticulosa disección de los actores más cercanos a lo que comenzó como un acuerdo (con tintes similares a los de un modelo de negocios) entre un acusado de asesinato y un periodista en busca del tema que le devolvería el éxito que alguna vez gozó en su carrera. Un asunto que culminó en el célebre juicio MacDonald vs. McGinnis: un hombre acusado de asesinar a su esposa embarazada y a sus dos hijos pequeños demandó al autor de un libro que lo caracterizaba como un psicópata sangriento culpable de esos atroces asesinatos. Durante siete semanas en el estado de California, a finales de la década de los ochenta, ocurrió el evento que encapsuló perfectamente la borrosa línea entre la confianza que un periodista debe inspirar con sus entrevistados y la irremediable traición al escribir la pieza. El libro de Malcolm retrata las incomodidades más profundas del oficio periodístico con su propia investigación del caso y ubica las implicaciones morales que sostienen al periodismo, el juego de poder y engaño inevitable y la prueba final de que no existe tal cosa como la objetividad en esta profesión. Además de ser una oda al New Journalism y una reflexión filosófica vigente, es una lectura sumamente adictiva para aquellos interesados en adentrarse a la mente de un posible asesino y en los silencios que guarda un caso no resuelto.

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• John McPhee. Pieces of the Frame (1975)

John McPhee. Pieces of the Frame (1975)

Esta colección de artículos y ensayos —lamentablemente aún sin traducción al español— ofrece una ventana a la obra de uno de los más destacados y versátiles exponentes del Nuevo Periodismo estadunidense. John McPhee (1931) es menos protagónico que algunos de sus colegas, como Tom Wolfe o Truman Capote, aunque su personalidad queda reflejada en cada oración. Además de su rigor como reportero, mucho mayor que aquel de Gay Talese, por ejemplo, McPhee es el artífice de uno de los estilos de prosa más elegantes y refinados del género. Ya sea que lo encontremos manejando por las carreteras de Georgia —el estado, no el país— en compañía de una pareja de conservacionistas que insisten en comerse todos los animales que encuentran atropellados en el camino, o ponderando el declive de los casinos y hoteles del viejo resort-town de Atlantic City, McPhee se las arregla para ofrecernos tanto descripciones vívidas y personajes coloridos como reflexiones personales agudas.

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Joseph Mitchell. Up in the Old Hotel (1943-1964)

Joseph Mitchell. Up in the Old Hotel (1943-1964)

Si bien su carrera comenzó varias décadas antes que las de Wolfe y Didion, el trabajo del legendario corresponsal de The New Yorker, Joseph Mitchell (1908-1996), anticipa muchas de las técnicas narrativas de sus sucesores. Esta colección de sus perfiles y ensayos, aún no disponible en español, reúne algunas de sus piezas más conocidas, entre ellas el delicioso retrato de un aristócrata bostoniano que ha terminado en situación de calle y dice estar escribiendo una “historia oral de nuestro tiempo” cuya longitud hace que la obra de Proust parezca cosa de niños —pero que, como descubrimos más adelante, sencillamente no existe. Hay mucho que aprender de Mitchell, sobre todo de su prosa mordaz e irónica, pero también de su actitud de genuina compasión ante sus sujetos.